El Senado de la Nación finalmente expulsó ayer al senador Edgardo Kueider (Entre Ríos), protagonista del último escándalo de presunta corrupción tras ser detenido en Paraguay por llevar más US$ 200.000 en efectivo sin declarar en la Aduana y por quien pesa un pedido de detención de parte de la Justicia argentina en otra causa por enriquecimiento ilícito.
Pese a los amagues del oficialismo de impulsar la suspensión del senador para no perder un aliado en la Cámara alta, la remoción de Kueider se realizó con un apoyo contundente del cuerpo: cosechó 60 votos afirmativos, apenas seis negativos y una abstención, superando ampliamente los dos tercios necesarios para aprobar la iniciativa impulsada por el peronismo.
La sorpresa estuvo en que la iniciativa fue respaldada por la mayoría de La Libertad Avanza (LLA), el PRO y Unión Cívica Radical (UCR), pese a que el oficialismo había presentado otro proyecto para suspender al legislador hasta marzo próximo y evitar así una expulsión que derivará no sólo en la pérdida de un aliado (pese a ser peronista, Kueider se había sumado con entusiasmo a las iniciativas oficiales tras la votación de la Ley Bases) sino habilitar también que el kirchnerismo sume una banca con la legisladora que lo suplantará, Estefanía Cora, referente de La Cámpora de Entre Ríos.
De hecho, por la mañana, la mayoría daba por hecho que no avanzaría la expulsión del legislador porque el oficialismo había acordado con el PRO, la UCR y los bloques “federales” impulsar su proyecto de suspensión. Al parecer, el pedido de desafuero y detención solicitado por la jueza Sandra Arroyo Salgado contra el senador entrerriano momentos antes del inicio de la sesión cambió abruptamente el panorama, ya que envalentonó a los senadores “aliados” que no estaban de acuerdo con votar la suspensión y quedar pegados al escándalo.
Minutos después, fracasó el intento del oficialismo de suspender al kirchnerista Oscar Parrilli porque la propuesta no alcanzó los dos tercios de los votos que se necesitaban. La iniciativa había sido incluida por la vicepresidenta Victoria Villarruel como contragolpe a la avanzada peronista contra Kueider y derivó en un fuerte cruce con el legislador peronista.
Para evitar hacerse cargo de la derrota, desde el oficialismo evocaron las palabras del presidente Javier Milei tras asistir al streaming ultra oficialista de Daniel Parisini, el “Gordo Dan”. “Si es un corrupto, lo tienen que echar a patadas en el culo. Hay que sacar la basura de toda la política, no solo del Senado”, señaló anteanoche el Presidente ante los periodistas.
Sin embargo, lo cierto es que el fallo de Arroyo Salgado hizo imposible avanzar con la suspensión sin que los senadores quedaran pegados al escándalo de corrupción, en una sesión que estuvo cargada de tensión y de acusaciones mutuas entre el oficialismo y el peronismo. Sin embargo, desde el “triángulo de hierro” que acompaña a Milei en el Ejecutivo responsabilizaron a Villarruel por habilitar una sesión que, de todos modos, era ineludible.
Arroyo Salgado avanzó en la causa contra el legislador
La jueza federal Sandra Arroyo Salgado pidió ayer el desafuero del senador Edgardo Kueider en un oficio enviado a la presidenta de la Cámara alta, Victoria Villarruel, con el objeto de “proceder a su detención por los canales diplomáticos correspondientes”.
El pedido se emitió poco antes del inicio del tratamiento de la iniciativa de expulsión del senador, en el marco de la causa contra el legislador por enriquecimiento ilícito que tramita en la Justicia Federal de San Isidro. Con la expulsión aprobada por el Senado, Kueider se quedó sin fueros y podrá ser juzgado tanto en Paraguay como en la Argentina, donde enfrenta dos causas por enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
Arroyo Salgado investiga si tres departamentos que el ahora ex legislador tiene en Paraná habrían sido adquiridos con fondos provenientes de presuntos sobornos que la compañía Securitas habría pagado a la empresa estatal Energía de Entre Ríos Sociedad Anónima (Enersa), cuando el ahora ex legislador formaba parte de su directorio. Pero además, Arroyo Salgado ordenó media docena de allanamientos en el marco de la causa por enriquecimiento ilícito contra el senador, que se realizaron en las ciudades de Paraná y Concordia.
Cruces por el caso de Parrilli
“Yo solicité que se incluyera en la orden del día el tratamiento de la expulsión del (senador Oscar) Parrilli, procesado por encubrimiento agravado por el asesinato de 85 argentinos en el atentado de la Amia. Pero desgraciadamente los senadores consideraron que a esta persona hay que protegerla y que continúe en su banca. Nos encontramos con una de las tantas hipocresías del kirchnerismo”, aseveró la vicepresidenta Victoria Villarruel al arremeter contra Unión por la Patria (UxP), que no apoyó su iniciativa para suspender al senador que está acusado en la causa por el Memorándum con Irán.
La votación tuvo 34 votos a favor, 31 en contra y 1 abstención del propio Parrilli, quien había cuestionado al oficialismo por incluirla en el temario. “Quieren distraer la atención, intentan que discutamos otro tema y hoy tenemos que hablar de Kueider, que es una escoria de la casta”, afirmó Parrilli, quien consideró que “es un senador que se dio vuelta como un panqueque, que pertenecía a nuestras filas y se pasó a las de (Javier) Milei”.
Críticas internas a Villarruel
A pesar de que la frustrada estrategia legislativa había sido consensuada entre la vicepresidenta Victoria Villarruel con el Ejecutivo y las autoridades legislativas de La Libertad Avanza (LLA), desde la Casa Rosada cuestionaron a la titular del Senado por habilitar la sesión de tratamiento de la expulsión de Edgardo Kueider.
El ministro de Defensa, Luis Petri, apuntó de hecho contra Villarruel en una entrevista donde aseveró que “a veces es contradictoria; tiene que elegir de qué lado juega”.
Por su parte, el vocero presidencial, Manuel Adorni, reiteró que la Vicepresidenta “ya no participa del Gabinete” del presidente Javier Milei y aclaró que su relación con ella es meramente “institucional”.
“Nosotros estamos para empujar la agenda del Presidente”, se diferenció Adorni, quien insistió en que la vicemandataria tiene sólo una relación “institucional” con el jefe de Estado. Por otro lado, Adorni aseguró que van a “volver a impulsar” la ley de ficha limpia el año próximo, ya que el anterior proyecto “tenía grises”, según aseveró.
Pobre defensa
El ahora ex senador Edgardo Kueider se quejó ayer de no haber sido escuchado antes de que la Cámara alta tomara la decisión de expulsarlo y negó haber cometido un delito. Desde su detención domiciliaria en Paraguay, dijo que “yo declaré lo que tenía encima en ese momento, declaré que tenía ese dinero”, en referencia a los más de US$ 200.000 que le encontraron escondidos en la frontera.
A pesar de la acusación de contrabando, Kueider insistió: “Están diciendo que sacaron toda la plata de mi mochila y eso no es así, eso es falso, es una mentira”. Además, señaló que “la expulsión semejante vulnera el derecho constitucional” y calificó a la medida de “una locura institucional”.
Lo cierto es que su lugar en el Senado será ocupado por Stefanía Cora, actual diputada provincial y referente de La Cámpora en Entre Ríos, de estrechos vínculos con la ex presidenta Cristina Kirchner.