La Secretaría de Trabajo de la Provincia dictó la conciliación obligatoria en el largo conflicto entre la administración del intendente Daniel Passerini y el Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (Suoem). La medida, que impide protestas gremiales y también decisiones laborales del municipio, regirá desde el lunes próximo y por 15 días hábiles. Es decir, que hasta mediados de diciembre la atención será normal en la Municipalidad.
La conciliación llega cuando la negociación entre las partes se encuentra totalmente paralizada. Por un lado, el municipio comenzó ofreciendo tres subas del 2% mensual para el último trimestre del año, lo que fue rechazado por el gremio. Luego, ya durante la intervención de Trabajo, ofreció dos subas de 5% para noviembre y diciembre, una remunerativa y la segunda no remunerativa, también rechazada.
Al respecto, desde la administración de Passerini admiten retrasos en comparación con la inflación, pero sostiene que no disponen de recursos para subas mayores que las ofrecidas y ratificaron que los empleados de planta permanente tienen sueldos de bolsillo superiores a los $ 2.000.000.
Por su parte, desde el gremio aseguran que el esfuerzo económico durante los últimos meses recayó exclusivamente de los trabajadores, ya que el ajuste, según sostienen, se llevó alrededor del 17% del poder adquisitivo de sus salarios.
En este marco, anunciaron que llevarán a cabo reclamos durante las fiestas de fin de año, si fuera necesario. Por otra parte, denunciaron la intromisión de la Provincia en la negociación con “malas intenciones”.