La Cancillería de Brasil rechazó esta tarde las declaraciones del presidente argentino Javier Milei en la red social X, donde sugirió que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva planea un presunto robo de la elección presidencial del próximo domingo 25 de octubre. A través de un comunicado emitido este martes , el gobierno brasileño calificó las acusaciones de la Casa Rosada como una «declaración antidemocrática, desequilibrada e impropia del jefe de Estado de un país amigo». La firme respuesta diplomática ocurre a pocos días de la segunda vuelta electoral entre el actual mandatario y el senador Flávio Bolsonaro.
Los ataques de Milei
A través de su cuenta en la red social X, Milei republicó un mensaje de un usuario que cuestionaba declaraciones de Lula sobre las dificultades de las mujeres para descansar cuando trabajan seis días por semana y disponen de una sola jornada libre.
«LOS PROGRES MACHIRULOS…», escribió el mandatario argentino al compartir la publicación, y agregó: «Después andan acusan (sic) de misóginos a todos sus oponentes… Se les está cayendo la careta a estos delincuentes…».
Milei fue todavía más lejos y lanzó una advertencia sobre las elecciones brasileñas: «Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección… zurdo ladrón. VLLC!», aseveró.
El mensaje fue publicado a días del ballotage presidencial que enfrentará al ultraderechista Flávio Bolsonaro, aliado de Milei, con el actual mandatario y candidato del Partido de los Trabajadores.
La respuesta de Brasil
Ante esta situación, la diplomacia del país vecino aseguró que los señalamientos constituyen un «nuevo e inaceptable intento de injerencia extranjera en el proceso democrático brasileño«. Además, la Cancillería de Brasil advirtió que los ataques estuvieron dirigidos contra el Poder Judicial y el sistema de votación electrónica de la nación.
El gobierno brasileño remarcó que el sistema es «demostrablemente seguro« y no registró irregularidades en convocatorias anteriores. Además, advirtió que representan «un nuevo e inaceptable intento de injerencia extranjera en el proceso democrático brasileño”.
Vale recordar que la transparencia de las urnas electrónicas ya contó con la validación de observadores internacionales durante la primera vuelta celebrada el 4 de octubre.
Brasil afirmó además que la definición del futuro político del país corresponde exclusivamente a sus ciudadanos y que estos se expresarán en las urnas “sin ningún tipo de injerencia externa”.
En aquel primer turno electoral, el candidato del Partido Liberal obtuvo el 47,03 % de los sufragios. Por su parte, la fórmula oficialista encabezada por el Partido de los Trabajadores cosechó el 45,16 % de los votos. La definición quedó pautada para el ballotage del domingo 25.
Un historial de tensiones en el Mercosur
Las desavenencias entre los mandatarios registran antecedentes desde el inicio de sus respectivas gestiones. En julio pasado, la relación diplomática atravesó otro momento crítico cuando el embajador en Buenos Aires fue llamado a consultas, luego de que Milei llamara “presidiario” y “ladrón” al mandatario brasileño en un acto de campaña del propio Bolsonaro, su rival en los comicios del domingo.
El roce entre los dos líderes impacta directamente en la región. Ambos países conforman los socios comerciales más importantes del bloque regional. Por este motivo, el desenlace del proceso electoral mantiene un peso estratégico en el intercambio bilateral económico y político.
Milei advirtió sobre un posible fraude electoral en Brasil y acusó a Lula de “zurdo ladrón”









