La Libertad Avanza resolvió modificar su estrategia parlamentaria en el Senado y concentrar sus esfuerzos en un grupo reducido de proyectos económicos, luego de las dificultades que encontró para sostener acuerdos con los bloques aliados.
La decisión se tomó después del traspié sufrido con la iniciativa de Propiedad Privada, que debió ser modificada y perder algunos de sus capítulos centrales ante la resistencia de sectores que hasta ahora acompañaban al oficialismo.
Con el calendario electoral de 2027 cada vez más cerca, en el Gobierno reconocen que será más complejo construir mayorías en la Cámara alta. Por ese motivo, la intención es evitar nuevas derrotas y priorizar aquellas iniciativas que consideran indispensables para consolidar el programa económico.
La agenda tendrá como ejes el Super RIGI, el proyecto de Inocencia Fiscal, la reforma del Banco Central y el Presupuesto 2027, que está previsto que ingrese a la Cámara de Diputados el próximo 15 de septiembre.
Negociación con los gobernadores
La jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, tomó nota del nuevo escenario político. A medida que avance la campaña electoral, el oficialismo prevé mayores dificultades para obtener el respaldo de gobernadores peronistas y de fuerzas provinciales.
Los bloques dialoguistas, por su parte, reclaman cambios en las iniciativas enviadas por el Poder Ejecutivo y pretenden que el Gobierno habilite también proyectos impulsados por senadores vinculados con las provincias.
Entre las demandas aparecen iniciativas destinadas a atender problemas de impacto directo sobre la población, como el creciente endeudamiento de las familias.
En ese contexto, los senadores que suelen acompañar al oficialismo dejaron en claro que no están dispuestos a acudir al recinto únicamente para votar proyectos impulsados por la Casa Rosada, como la denominada Ley Hojarasca, o los pliegos de jueces y otros funcionarios.
El antecedente de Propiedad Privada
El episodio con la Ley de Propiedad Privada funcionó como una señal de alerta para el oficialismo. La resistencia de sus aliados obligó a retirar partes centrales del proyecto y evidenció, una vez más, que La Libertad Avanza no cuenta con una mayoría propia en el Senado.
A partir de ese antecedente, la nueva estrategia consiste en reducir la cantidad de iniciativas, negociar previamente con los bloques y evitar llevar al recinto proyectos que no tengan un nivel suficiente de consenso.
Una muestra de esta lógica será el tratamiento de un proyecto impulsado por la senadora salteña Flavia Royón y los legisladores misioneros Carlos Arce y Sandra Rojas Decut, destinado a establecer un marco regulatorio para el mercado voluntario de carbono.
El oficialismo buscará avanzar esta semana con el dictamen de la iniciativa, que propone establecer reglas para certificar, registrar y comercializar créditos provenientes de proyectos de reducción o captura de gases de efecto invernadero.
El objetivo es generar condiciones para atraer inversiones vinculadas con la denominada economía verde. Pero el proyecto también tiene una lectura política: mostrar a los gobernadores y senadores dialoguistas que el Gobierno está dispuesto a incorporar iniciativas provenientes de las provincias a cambio de sostener acuerdos legislativos.
Super RIGI, el proyecto prioritario
Dentro del paquete económico, el Super RIGI aparece como la principal prioridad del oficialismo. La iniciativa, que ya recibió media sanción de Diputados, busca ampliar los incentivos para atraer grandes inversiones en sectores estratégicos como inteligencia artificial, energía y minerales críticos.
El proyecto comenzó a ser analizado con funcionarios y durante los próximos días continuará el proceso de consultas con especialistas y representantes de la oposición.
También está prevista la participación del secretario de Hacienda, Carlos Guberman.
La expectativa del oficialismo es conseguir el dictamen alrededor del 20 de agosto y llevar la iniciativa al recinto en la sesión prevista para el 27 de agosto.
Para esa misma jornada se prevé el tratamiento de alrededor de 60 pliegos, entre ellos los correspondientes a candidatos para ocupar cargos en la Sala I de la Cámara Federal porteña, un tribunal que interviene en causas de alta sensibilidad política.
La reforma de Sociedades avanza con más cautela
Los proyectos promovidos por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, tendrán un tratamiento diferente.
La reforma integral de la Ley General de Sociedades avanzará a un ritmo más lento debido a las objeciones planteadas por sectores de la oposición y algunos bloques aliados. El oficialismo deberá introducir modificaciones si pretende reunir los votos necesarios para emitir dictamen.
El debate se retomará esta semana con la participación de nuevos especialistas convocados tanto por el oficialismo como por la oposición.
Uno de los puntos que mayor discusión genera es la creación de la denominada “Sociedad Automatizada”, una figura que permitiría que una empresa funcione mediante algoritmos o sistemas de inteligencia artificial sin empleados para su funcionamiento ordinario.
La propuesta recibió cuestionamientos por parte de opositores y especialistas, quienes advierten que este tipo de sociedades podría generar dificultades para establecer responsabilidades laborales, tributarias y penales.
Por ese motivo, el Gobierno deberá negociar modificaciones antes de intentar avanzar con el dictamen.
Las reformas que quedaron relegadas
El replanteo de la agenda también implica dejar en segundo plano varios proyectos de fuerte impacto político.
Entre ellos se encuentran la iniciativa para eliminar las PASO, la modificación del régimen de Zonas Frías, la reforma de la Ley de Salud Mental y distintos proyectos relacionados con discapacidad.
La reforma electoral constituye uno de los temas más sensibles porque impacta directamente sobre los intereses de los gobernadores y sobre la organización política de cara a 2027.
En la Casa Rosada consideran que será cada vez más difícil reunir los votos necesarios si los mandatarios provinciales comienzan a priorizar sus propios procesos electorales y toman distancia del Gobierno nacional.
El Presupuesto 2027, la gran prueba
Con este nuevo escenario, el Senado afrontará el segundo tramo del año bajo una lógica diferente a la planteada inicialmente por el oficialismo.
En lugar de intentar avanzar simultáneamente con un amplio paquete de reformas estructurales, La Libertad Avanza buscará concentrarse en un número limitado de proyectos económicos y negociar cada iniciativa de manera individual.
El objetivo será evitar nuevos tropiezos y preservar los acuerdos necesarios para avanzar con las medidas consideradas estratégicas.
En ese camino, el Presupuesto 2027 se perfila como la principal prueba para medir la capacidad de negociación del Gobierno. Su ingreso a Diputados el 15 de septiembre abrirá una discusión que tendrá impacto no solo económico, sino también político, en un escenario condicionado cada vez más por la proximidad de las elecciones de 2027.
El Gobierno confía en reunir los votos para suspender las Paso en el Senado









