La mesa chica de la CGT se reunirá el miércoles próximo en la previa a las sesiones del Senado que tendrán lugar esta semana y con el interés puesto en la sesión del viernes 27 de febrero en la que se tratará la reforma laboral.
El encuentro está en plena organización -con lugar y hora a definir-, pero los dirigentes tienen en claro que, de aprobarse la reforma, tal y como se descuenta, buscarán hacerle pagar el “costo político” a los senadores que voten a favor.
También coincide la mayoría de la conducción cegetista en que “no hay contexto para una nueva medida de fuerza”, por lo que se ratificará la postura de “accionar en tribunales” contra los capítulos de la reforma que consideran inconstitucionales, como el impedimento del derecho a huelga.
“Veremos qué se puede interpretar del malestar en la calle, pero no vamos a gastar recursos en medidas de acción directa”, señalaron ante esta agencia desde la mesa de conducción de la central.
La postura de los ‘duros’
Mientras tanto, sectores de postura más “dura” como la UOM, Aceiteros, los pilotos de APLA y los estatales de ATE, entre otros, se encaminan a definir este martes 24 de febrero un paro de 24 horas para el viernes, cuando se trate la reforma laboral, en una jornada en la que además llevarán adelante “12 horas de movilización”. El Frente de Sindicatos Unidos (FreSu) anunciará la decisión este martes y convocará a la CGT a sumarse.
Estos gremios son los mismos que la semana pasada desafiaron a la cúpula de la CGT al sumar una marcha al Congreso durante el paro general sin movilización que la central obrera había concretado el jueves último.
Rechazo sindical
Tras la media sanción del jueves último, el secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, Mariano Moreno, advirtió que «el Congreso votó en contra de los trabajadores, de sus derechos y de sus familias. Han convertido a la clase trabajadora en futuros pobres y precarizados que, lejos de tener libertad, solo podrán elegir entre trabajar a destajo por nada o no comer».
“Este mismo Congreso sentenció a los trabajadores marítimos y fluviales excluyéndolos de la ley de Contrato de Trabajo (LCT), cercenando los derechos mínimos y despojándolos de una instancia de resolución judicial laboral, nos han desconocido y menospreciado”, advirtió el dirigente gremial.
Como parte del Frente de Sindicatos Unidos, afirmó que “será en la calle y en la Justicia donde continuaremos esta discusión por injusta, inconstitucional y prepotente”
La reforma laboral fue sancionada ese mismo día por la Cámara de Diputados y regresó al Senado debido a que durante el debate el oficialismo eliminó el controvertido artículo 44, que establecía bajas salariales para los empleados que solicitaran licencia por enfermedad. La Cámara alta le había dado media sanción a la norma el 12 de febrero.









