Ante las altas temperaturas y la elevada humedad que caracterizan al verano cordobés, la Municipalidad de Córdoba difundió una serie de recomendaciones destinadas a prevenir riesgos de contaminación bacteriana y enfermedades transmitidas por alimentos.
A través de la Dirección de Calidad Alimentaria de la Secretaría de Salud, se remarcó la importancia de extremar los cuidados al momento de adquirir, trasladar, conservar y consumir alimentos, especialmente aquellos que requieren refrigeración.
En el caso de productos perecederos como carnes, pescados, aves, lácteos, embutidos y congelados, se aconseja incorporarlos al final de la compra y transportarlos manteniendo la cadena de frío, utilizando bolsas térmicas con hielo o geles refrigerantes. Si se opta por la entrega a domicilio, es fundamental verificar que los alimentos lleguen a temperatura adecuada y colocarlos inmediatamente en la heladera o freezer.
Desde el municipio también brindaron pautas a tener en cuenta durante los cortes de energía eléctrica. En esas situaciones, se recomienda mantener cerradas las puertas de la heladera y el freezer el mayor tiempo posible: la heladera puede conservar el frío hasta cuatro horas, mientras que el freezer mantiene la temperatura por unas 24 horas si está a medio llenar y hasta 48 horas si está completo. Si el corte se prolonga, se sugiere trasladar los alimentos a conservadoras con hielo. Al restablecerse el servicio, cada producto debe ser evaluado individualmente y, ante cualquier duda sobre su estado, descartado.
Durante los días de calor, se aconseja priorizar la compra de frutas y verduras de estación, lo que contribuye a reducir el desperdicio y facilita su conservación. Además, al adquirir carne picada, se recuerda que debe ser molida a la vista y comprada únicamente en comercios habilitados y de confianza.
Las autoridades destacaron que reforzar las medidas de higiene, preparación y conservación de los alimentos es clave para proteger la salud, especialmente en niñas, niños, personas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas.
Cómo preparar una vianda segura
Para preparar una vianda, se recomienda higienizar correctamente manos, utensilios y conservadoras antes de comenzar. Mantener la cadena de frío desde la preparación hasta el consumo es fundamental, utilizando recipientes térmicos con hielo o geles refrigerantes.
Se desaconseja el uso de cremas, mayonesas caseras y salsas crudas, y se sugiere consumir los alimentos lo antes posible, ya que aquellos que requieren refrigeración no deben permanecer más de dos horas a temperatura ambiente. Las ensaladas y comidas deben condimentarse justo antes de ingerirlas, y si esto no fuera posible, optar por alimentos que toleren mejor el calor, como enlatados o frutas.
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