Tras 33 días de detención, Néstor Maldonado recuperó su libertad en el marco de la causa que investiga la extraña desaparición de Tania Suárez, de 34 años, quien había desaparecido el domingo 11 de enero y fue hallada el martes 13 a la vera de un arroyo en La Cumbre. Desde entonces, Maldonado permanecía privado de su libertad como principal sospechoso, generando gran atención mediática en la región.
Al salir de los Tribunales de Cosquín, Maldonado rompió el silencio y reiteró su inocencia: “Soy totalmente inocente. Siempre fui bueno, nunca hice nada, ninguna maldad a nadie. Nunca en mi vida le hice daño a nadie”.
Visiblemente angustiado, aseguró que lo ocurrido fue consecuencia de “una trampa”.
“Me tocó por confiar en alguien que creí que iba a ser de otra forma. Me jugó totalmente en contra. Confié en ella desde un principio, en todo lo que me decía. Me dejé llevar por todo eso. Por confiar en ella”, expresó.
Maldonado agregó que su objetivo ahora es reencontrarse con su familia y reconstruir su vida.
“Estoy angustiado, solo quiero ver a mi familia, estar con mi mamá”, sostuvo, y arrodillado frente a las cámaras, pidió perdón: “Pido perdón por todo. Lo que más quiero es estar con mi mamá, que me necesita, y hacer una vida como siempre, trabajar”.
Además, afirmó sentirse traicionado y reiteró su deseo de “salir adelante, ser la misma persona que fui siempre, trabajar y estar al lado de mi familia”.
Durante su declaración, Maldonado relató que su vínculo con Suárez comenzó en 2022, cuando la atendía en el bar donde trabajaba como mozo. Explicó que los encuentros eran breves y que ella solía solicitarle ayuda económica o la venta de objetos para subsistir.
Por su parte, la abogada Carlos Nayi, que lo asistió durante toda la investigación, adelantó que solicitará el sobreseimiento del acusado tras la decisión de la fiscal Kelm, que cambió el rumbo de la causa y lo dejó en libertad.









