El Juzgado Federal N° 2 de Córdoba, a cargo de Alejandro Sánchez Freytes, resolvió sobreseer a Jorge Alejandro Altamirano, uno de los acusados por el secuestro y crimen de Santiago Aguilera, ocurrido en agosto de 2022 en Traslasierra. La decisión, adoptada el martes por el juez federal Alejandro Sánchez Freytes, dispuso su desvinculación definitiva del expediente y su inmediata liberación, luego de permanecer casi dos años detenido.
La resolución se conoció después de que el fiscal federal Maximiliano Hairabedian solicitara la elevación a juicio de ocho imputados. Altamirano estaba acusado de secuestro extorsivo seguido de muerte, pero su defensor, Carlos Nayi, cuestionó la solidez de las pruebas y pidió el sobreseimiento. “Asumí la defensa en el convencimiento de que era absolutamente inocente, no había un elemento de prueba que lo vinculara al hecho”, sostuvo el abogado.
Nayi también afirmó que, tras más de cuatro años de investigación, no se había acreditado una conducta concreta de su defendido vinculada con la planificación del secuestro, la custodia de la víctima o su muerte.
Además, cuestionó que la acusación se apoyara en relaciones familiares o de vecindad y remarcó la supuesta ausencia de evidencias genéticas, registros de cámaras, antenas telefónicas o comunicaciones que relacionaran a Altamirano con el adolescente o con el principal condenado.
Tras conocer la decisión judicial, el letrado afirmó que su defendido comienza a experimentar “alivio” y reclamó una autocrítica de la Justicia.
En la misma resolución, el juez rechazó los planteos de las defensas de los otros siete acusados y confirmó la elevación de la causa a juicio. Se trata de Pedro Ezequiel González, Lucas Emanuel Rejas, Reinaldo Rubén Rejas, Marcos Antonio Maldonado, Lucas Ramón Flores, Matías Nahuel Castro y Carlos Eduardo Hualpa.
Para sostener la acusación, la resolución consideró la existencia de un conjunto de indicios, entre ellos cruces de llamadas durante el cautiverio, registros de celdas telefónicas, contradicciones en coartadas y otros elementos incorporados a la investigación.
El expediente ya tuvo una primera instancia de juzgamiento: Walter Gil fue condenado a prisión perpetua por el crimen, mientras que Julio César Ramírez resultó absuelto luego de que se detectaran irregularidades en una de las pruebas incorporadas a la causa.
Ahora, con la confirmación de la elevación a juicio para los otros siete imputados, se sorteó el tribunal oral que tendrá a su cargo la siguiente etapa del proceso.









