Un maquinista de tren no dudó en detener la locomotora que conducía en Chile para evitar atropellar a un perro que estaba encadenado a la vía. El hombre quiso grabar al animal al tiempo que condenaba a los autores de tal fechoría: “No falta la gente mala de corazón”.
El conductor, Andres Fabricio Argandoña Tapia, trasladaba la máquina desde San Pedro hacia División Andinas en Los Andes.
En la grabación se escucha al hombre reflexionar: “¿Cómo puede haber gente tan mala, que tiene amarrado a los perritos a la vía? Ojalá que algún día la raza humana cambie”.









