El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció este martes su postura frente a Irán al instar públicamente a los manifestantes a continuar con las protestas y “tomar el control de sus instituciones”, al tiempo que anunció la cancelación de todas las reuniones con funcionarios iraníes mientras continúe la represión en el país.
“¡Patriotas iraníes, sigan protestando! ¡Tomen el control de sus instituciones!”, escribió Trump en su red social Truth Social, donde también aseguró que “la ayuda está en camino” y llamó a “guardar los nombres de los asesinos y los responsables de los abusos”. “Pagarán un alto precio”, advirtió. El mensaje cerró con la sigla “MIGA” (Make Iran Great Again).
El mandatario afirmó además que decidió suspender cualquier contacto diplomático con Teherán. “He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cese la matanza sin sentido de manifestantes”, escribió, en una señal de que la vía diplomática que había insinuado días atrás quedó, por ahora, descartada.
A la presión política se sumó una escalada económica. El lunes, Trump anunció que impondrá un arancel adicional del 25% a cualquier país que comercie con Irán. “Entra en vigor de inmediato. Es final y concluyente”, publicó en Truth Social. La medida forma parte del endurecimiento de la campaña de sanciones de Washington contra Teherán y podría afectar especialmente a países con fuertes vínculos comerciales con la República Islámica.
Represión y cifras de víctimas
La crisis interna en Irán se agrava tras más de dos semanas de protestas que comenzaron por el aumento del costo de vida y derivaron en consignas contra el régimen teocrático. Según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), el número de muertos asciende a unas 2.000 personas, frente a un balance previo de alrededor de 500. Además, más de 10.700 personas han sido arrestadas en manifestaciones registradas en todo el país.
HRANA advirtió que “las cifras reales podrían ser considerablemente más altas” debido al apagón de internet y las restricciones a las comunicaciones impuestas por las autoridades iraníes. La BBC informó haber contabilizado unas 180 bolsas para cadáveres frente a una morgue en Teherán, mientras que fuentes citadas por CBS News estimaron que el número de víctimas podría situarse entre 10.000 y 12.000.
Trump, por su parte, reconoció que no existe aún una cifra clara de víctimas. “Nadie ha podido darme un número preciso”, dijo a periodistas en Michigan. “He escuchado cifras mucho más bajas y también mucho más altas. Lo sabremos”, añadió, al tiempo que recomendó a los ciudadanos estadounidenses abandonar Irán. “No es una mala idea salir”, señaló.
Reacciones internacionales
La represión provocó reacciones en Europa. El Reino Unido anunció que impulsará nuevas sanciones contra Irán. “Condenamos en los términos más enérgicos el horrendo y brutal asesinato de manifestantes iraníes”, declaró la ministra de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, quien calificó la represión como “la más sangrienta en al menos 13 años”. Londres también convocó al embajador iraní para “subrayar la gravedad de la situación”.
En paralelo, Israel elevó su nivel de alerta ante una posible escalada regional. Según medios israelíes, el gabinete de seguridad del primer ministro Benjamin Netanyahu analizó la situación y las Fuerzas de Defensa de Israel reforzaron su preparación, incluido el despliegue de sistemas de defensa aérea como la Cúpula de Hierro.
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