La Argentina se convirtió en el principal consumidor mundial de huevos en 2025, con un consumo per cápita de 398 unidades anuales, según datos de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA), entidad que nuclea a las empresas del sector. El registro implicó un aumento de 35 huevos por persona respecto de 2024 y consolidó al producto como uno de los pilares de la dieta local.
De acuerdo con el Informe Productivo 2025 de CAPIA, la producción nacional creció 8,71% interanual, impulsada por la expansión del parque productivo, que pasó de 57,7 millones de aves en 2024 a 62,71 millones en 2025. El 74% corresponde a aves productoras de huevo blanco y el 26% a huevo marrón. En total, se produjeron casi 19.000 millones de huevos, equivalentes a unos 610 huevos por segundo.
Importaciones y alerta por contrabando
Pese al crecimiento productivo, el sector manifestó preocupación por el fuerte avance de las importaciones. Según CAPIA, el ingreso de huevos creció 665%, incluyendo importaciones formales e informales —contrabando desde países vecinos—, que representaron 0,7% de la producción nacional, unos 133 millones de huevos.
Desde la entidad advirtieron sobre riesgos sanitarios, impacto social en pequeñas economías familiares y competencia desleal, al tratarse de productos que no tributan impuestos y provienen de países con estatus sanitario diferente al argentino.
Exportaciones y balance externo
En el frente externo, el sector exportó 323 millones de huevos en 2025, un 15,8% más que en 2024. Ese desempeño permitió amortiguar parcialmente el impacto del contrabando, aunque el saldo comercial final arrojó un superávit de 0,8%, lo que implicó una caída del 26,6% respecto del año anterior.
Bajó el precio al productor, pero no al consumidor
CAPIA también remarcó que el precio del maple de 30 huevos cayó más del 60% desde mayo, al pasar de $5.600 a menos de $3.500 en granja, mientras los costos productivos aumentaron más del 40%. Sin embargo, señalaron que la baja no se trasladó plenamente al consumidor, ya que parte del margen quedó en la cadena de distribución y el comercio minorista.
Desde la Cámara destacaron que la producción local se realiza bajo altos estándares de sanidad, bienestar animal y sustentabilidad, con controles del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), y reafirmaron el rol del huevo como “la proteína de origen animal más completa, saludable y económica”.
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