El cine de animación acaba de escribir un nuevo capítulo en sus libros de historia. Zootopia 2, la última apuesta de Walt Disney Animation Studios, se ha consagrado oficialmente como la película animada más taquillera de la historia a nivel global, alcanzando la impresionante cifra de 1.703 millones de dólares.
Con este logro, la historia de Judy Hopps y Nick Wilde no solo desplaza a Intensa-Mente 2 al segundo puesto, sino que se ubica como la novena película más exitosa de todos los tiempos, considerando todos los géneros. Este fenómeno no es ajeno a nuestra región: en América Latina, el filme ya convocó a más de 27 millones de espectadores.
Los números detrás del fenómeno
El éxito de la cinta dirigida por Jared Bush y Byron Howard se refleja en su desempeño en mercados clave. En China, “Zootopia 2” se convirtió en el estreno más exitoso de la historia para un estudio internacional, con 619 millones de dólares acumulados. La película también estableció un récord de velocidad, al ser la producción animada que más rápido alcanzó la marca de los 1.000 millones de dólares a nivel global.
A esto se suma la aceptación de la crítica y del público, ya que mantiene la calificación “Verified Hot” en Rotten Tomatoes con un 96% de aprobación, un indicador que demuestra que el éxito comercial va de la mano con la aceptación de la audiencia.
Alan Bergman, copresidente de Disney Entertainment, resumió el alcance del fenómeno: “Este logro pertenece a los fans. Estamos orgullosos de haber creado una película que conecta tan profundamente con las audiencias de todas partes”.
Una lección sobre los prejuicios
Desde una perspectiva de análisis, el éxito de Zootopia 2 no radica solo en su calidad técnica o en el regreso de figuras como Shakira (Gazelle). El verdadero valor para el espectador —y donde reside su capacidad de aprendizaje— es el tratamiento de su temática central: el prejuicio.
A través de la nueva aventura, donde Judy y Nick deben rastrear al misterioso Gary De’Snake (voz de Ke Huy Quan), la trama invita a reflexionar sobre las etiquetas sociales. En un mundo cada vez más polarizado, la película utiliza la comedia y la acción para desentramar cómo las historias que nos contamos sobre los demás pueden estar distorsionadas. La «alianza» entre especies se convierte en una metáfora necesaria sobre la convivencia y la superación de sesgos.









