La enfermera Brenda Agüero, quien resultó condenada a prisión perpetua en la causa por la muerte de bebés en el Hospital Neonatal, denunció sufrir desde hace meses agresiones y amenazas en la cárcel, por lo que solicitó de carácter urgente protección. Aunque el Juzgado de Ejecución Penal de Feria había decretado días atrás que se cumpla la medida pedida, todavía sigue sin cumplirse.
El abogado Gustavo Nievas, defensor de Agüero, confirmó que días atrás informaron al Juez de Feria que la enfermera está en una situación de peligro grave concreto y afectación de la integridad física en su lugar de alojamiento, que es el Establecimiento Penitenciario N°3.
A partir de esa solicitud, el Juzgado dispuso que el Servicio Penitenciario establezca medidas de protección con carácter urgente y que se ordene el cambio de pabellón de la acusada: “Nosotros no queremos ningún privilegio, solo que se la proteja. Por el momento no se cumplió con lo decretado, solo hicieron recambio de reclusas”.
A su vez, Nievas dio a conocer una reunión que su clienta tuvo con la jefa de la cárcel donde le reprochó porque no había hablado con ella cuando ocurrieron los hechos: “Luego de eso le dijo que ‘no quería tener problemas’ por lo que la obligaron a firmar un documento en la que constaba que no había sufrido agresiones”.
“Cuando el juez se anoticia a través de nosotros de esa acta falsa, que aparte es un delito, se produce el traslado de Brenda a tribunales para que pueda hablar con el magistrado”, explicó y destacó: “Sabemos que está detenida y cuáles son las condiciones carcelarias, solo advertimos que vienen empeorando sus condiciones de detención, que ella no está con una condena firme”.
Frente a esta falta de respuesta, Nievas expuso que en los últimos días presentaron un escrito en el que ratifican en la grave situación en la que se encuentra su defendida y que por ahora no se cumple lo impuesto por el juez: “Me permito recordar que en las últimas semanas tanto en la cárcel de varones como de mujeres ya se registran varias muertes violentas de internos, que luego (cuando ya era tarde) se verifico que denunciaron haber sido amenazados”.
“Acá lo que pasa es que no se respetan las condiciones. En una cárcel hay pabellones que se dividen según el delito cometido, lo que genera un clima mas ameno, pero en este caso no sucede eso, están todas mezcladas”, explicó.
En este marco, expresó: “El pabellón no son las paredes o los hierros, sino la gente que los compone. Si traen a tres o cuatro personas que son violentas, el clima se enrarece, y más si se enteran de que allí está Agüero. En este caso la amenazaron con cuchillos, con facas, y hasta le dijeron que la iba a matar”.









