La Cámara Federal de Casación Penal rechazó los pedidos de prisión domiciliaria de los represores Adolfo Miguel Donda y Bernardo Caballero, condenados por crímenes de lesa humanidad, por lo que continuarán detenidos en establecimientos penitenciarios.
La decisión fue adoptada por la Sala II del máximo tribunal penal, integrada por los jueces Alejandro Slokar, Ángela Ledesma y Guillermo Yacobucci, quienes desestimaron los planteos de las defensas, según surge del documento.
En su voto, Slokar sostuvo que estos delitos “no son pasibles de indulto ni amnistía” y advirtió que reducir o conmutar las penas implicaría “ingresar nuevamente en un pasaje de impunidad”, en contradicción con los avances logrados en materia de derechos humanos.
El magistrado también señaló que cualquier beneficio debe evaluarse considerando la proporcionalidad, la necesidad y el derecho de las víctimas a la justicia, además del cumplimiento de obligaciones internacionales asumidas por el Estado argentino.
En el caso de Donda, condenado a prisión perpetua por su actuación en la ESMA como jefe del Grupo de Tareas 3.3.2, los jueces coincidieron en rechazar la domiciliaria y, en algunos votos, anular una autorización previa que le permitía visitar a su esposa sin intervención fiscal.
Por su parte, Caballero, ex integrante del área de Inteligencia de Campo de Mayo y condenado a 20 años de prisión por múltiples delitos, recibió un nuevo rechazo a su solicitud, en línea con una decisión anterior que ya había descartado el beneficio.
El tribunal subrayó que otorgar este tipo de medidas de manera indebida podría derivar en formas de impunidad, especialmente en casos de graves violaciones a los derechos humanos, y reafirmó la necesidad de garantizar sanciones acordes a la magnitud de los crímenes.









