El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este domingo una dura advertencia contra Irán y aseguró que “no quedará nada” del régimen iraní si no se alcanza un acuerdo con Washington, en medio de negociaciones diplomáticas cada vez más frágiles y del temor a una reactivación del conflicto bélico en Medio Oriente.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario republicano insistió en que todavía apuesta a una salida negociada, aunque dejó en claro que el tiempo para un entendimiento se está agotando.
“Para Irán, el tiempo corre, y más les vale moverse, rápido, o no quedará nada de ellos. ¡El tiempo es fundamental!”, escribió Trump, en una de sus advertencias más severas desde el inicio de las conversaciones indirectas con Teherán.
Las declaraciones se producen en un contexto de extrema fragilidad del alto el fuego vigente desde principios de abril, tras el conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero, y mientras crece la percepción en Washington de que Irán estaría demorando deliberadamente las negociaciones nucleares.
Luego de su reciente viaje a China, Trump volvió a referirse públicamente al tema y responsabilizó directamente a la República Islámica por el estancamiento del diálogo.
“Cada vez que se dialoga ellos aceptan todo y luego se retiran. Cada vez que cierran un trato, al día siguiente actúan como si no hubiéramos tenido esa conversación”, afirmó en una entrevista televisiva, al expresar frustración por los avances frustrados con Teherán.
Según trascendió, la Casa Blanca exige como condición central para un eventual acuerdo la entrega inmediata de 440 kilos de uranio enriquecido al 60% y el desmantelamiento de gran parte de la infraestructura nuclear iraní, dejando operativo solo un centro bajo supervisión.
Crece el temor a una nueva escalada militar
Mientras continúan los contactos diplomáticos indirectos, el fantasma de una reactivación total del conflicto en Medio Oriente volvió a cobrar fuerza este fin de semana.
De acuerdo con medios estadounidenses e israelíes, Israel y Estados Unidos intensificaron los preparativos militares ante la posibilidad de retomar las hostilidades contra Irán si fracasan las negociaciones.
El Ejército israelí se declaró en estado de máxima alerta operativa, mientras que el Pentágono ya trabaja en planes de contingencia para retomar operaciones militares directas, bajo el argumento de que los objetivos estratégicos —especialmente el desmantelamiento del programa nuclear iraní— todavía no fueron alcanzados.
La tensión aumentó además luego de que Estados Unidos y Baréin impulsaran recientemente una resolución en Naciones Unidas vinculada al estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles para el comercio global de petróleo.
La respuesta de Irán
Desde Teherán, las advertencias estadounidenses fueron respondidas con firmeza. El portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, Abolfazl Shekarchi, aseguró que cualquier nueva incursión militar en territorio iraní tendrá una respuesta “más contundente, severa y devastadora”, incluyendo represalias sorpresivas en distintos puntos de la región.
Pese al endurecimiento del discurso, los canales diplomáticos siguen abiertos. Este domingo, Irán entregó al ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, una nueva propuesta para intentar destrabar el diálogo y evitar el colapso definitivo de la tregua.
El documento combinaría un plan de 14 puntos elaborado por Teherán con algunas de las exigencias planteadas por Washington, aunque persisten desacuerdos importantes. Estados Unidos rechaza, por ejemplo, pagar compensaciones por daños de guerra o desbloquear parte de los activos iraníes congelados en el exterior.
“La calma antes de la tormenta”
En las últimas horas, Trump también alimentó las especulaciones sobre un eventual escenario militar al compartir una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparece frente a un mar agitado con barcos iraníes, acompañada de la frase: “Ha sido la calma antes de la tormenta”.
Por su parte, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, confirmó ante el Congreso que existen planes de contingencia listos para una escalada.
“Tenemos un plan para intensificar las medidas si fuera necesario. Tenemos un plan para revertir la situación”, afirmó el funcionario.
En paralelo, Trump prevé mantener conversaciones con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para coordinar posiciones frente a Irán y definir los próximos pasos de una crisis que vuelve a poner a Medio Oriente al borde de una nueva escalada regional.









