Las autoridades de Maldivas confirmaron este lunes el hallazgo de los cuerpos de los cuatro buceadores italianos que permanecían desaparecidos tras el accidente ocurrido la semana pasada, completando así la recuperación de las cinco víctimas fatales del siniestro, considerado el peor accidente de buceo registrado en el país insular del océano Índico.
Según informaron funcionarios locales y del gobierno italiano a la BBC, los cuerpos fueron localizados dentro de una cueva submarina a más de 60 metros de profundidad en el atolón de Vaavu, en una compleja operación realizada por equipos de buzos finlandeses y maldivos especializados en inmersiones profundas.
La primera víctima había sido hallada días atrás cerca de la entrada de la misma caverna, mientras que los otros cuatro cuerpos fueron encontrados en la tercera sección del sistema subterráneo, la zona más alejada y de más difícil acceso, lo que obligó a planificar nuevas inmersiones para su recuperación.
“En los próximos días se realizarán más inmersiones para recuperar los cuerpos”, señaló el portavoz del gobierno maldivo, Mohamed Hossain Shareef, quien estimó que las tareas de rescate podrían extenderse entre el martes y el miércoles debido a la complejidad del operativo.
El accidente ocurrió el 14 de mayo, cuando el grupo de cinco turistas italianos no logró regresar a la superficie tras ingresar en una cueva submarina conocida como la “Cueva del Tiburón”, cercana a la isla de Alimathà, un reconocido destino de buceo en el archipiélago.
Un operativo de rescate extremo y una muerte adicional
La búsqueda se intensificó con el arribo de especialistas internacionales, entre ellos buzos finlandeses expertos en profundidad, luego de que un rescatista maldivo, el sargento Mohamed Mahdhee, muriera durante las tareas de búsqueda, lo que obligó a reforzar los protocolos de seguridad del operativo.
La Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas confirmó que el hallazgo fue posible gracias a un trabajo conjunto entre la Guardia Costera y la Policía local, en un entorno de extrema dificultad por la profundidad, las corrientes y la geografía del sistema de cuevas.
Las cinco víctimas integraban un grupo de investigadores vinculados a la Universidad de Génova y personal de una expedición científica. Entre los fallecidos se encuentran la profesora de ecología Monica Montefalcone y su hija Giorgia Sommacal, los biólogos Muriel Oddenino y Federico Gualtieri, y el capitán del yate Gianluca Benedetti, cuyo cuerpo fue hallado previamente en la entrada de la cueva.
Hipótesis e investigación en curso
Las autoridades continúan investigando las causas del accidente. Una de las hipótesis apunta a una posible intoxicación por gases en profundidad, aunque aún no fue confirmada oficialmente. Expertos en buceo señalaron además los riesgos de este tipo de inmersiones, especialmente cuando las mezclas de oxígeno no son adecuadas para grandes profundidades.
Los italianos viajaban a bordo del yate “Duke of York” y contaban con autorización para descender hasta los 50 metros, aunque la investigación deberá determinar si la exploración dentro de la cueva estaba contemplada en el permiso oficial.
Repatriación y cierre del operativo
Mientras avanzan las tareas de recuperación, los gobiernos de Italia y Maldivas trabajan en conjunto para organizar la repatriación de los cuerpos. Las autoridades advirtieron que el proceso será escalonado debido a las condiciones climáticas y la dificultad del terreno submarino.
Con el hallazgo de los cinco cuerpos, se cierra uno de los operativos de rescate más complejos registrados en el archipiélago, que volvió a poner en foco los riesgos del buceo extremo en zonas de exploración científica y turística.









