El Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso una flexibilización en el régimen cambiario al permitir que empresas exportadoras utilicen divisas obtenidas de sus ventas al exterior para cancelar deudas financieras en moneda extranjera.
La medida fue oficializada mediante la Comunicación “A” 8441/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial, y modifica el funcionamiento del Sistema de Seguimiento de Cobros de Exportaciones de Bienes (SECOEXPO).
A partir de esta normativa, los exportadores podrán destinar fondos provenientes de exportaciones al pago de capital o intereses de pagarés emitidos bajo el marco de la Resolución General 1.003/24 de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Según detalló el BCRA, para acceder a este mecanismo deberán cumplirse una serie de requisitos específicos. Entre ellos, se establece que la totalidad de los fondos recibidos mediante la emisión de esos pagarés deberá haberse liquidado en el mercado cambiario dentro de las 72 horas hábiles posteriores a su recepción.
Además, la cancelación de las obligaciones deberá realizarse en territorio argentino a través de transferencias desde cuentas bancarias en moneda extranjera pertenecientes al exportador y radicadas en entidades financieras locales.
La normativa también exige que los fondos utilizados provengan de cobros de exportaciones de bienes ingresados desde el exterior y que exista una certificación emitida por la entidad encargada del seguimiento de anticipos y financiamiento de exportaciones.
Otro de los puntos centrales de la disposición es que los exportadores quedarán exceptuados de la obligación de liquidar esas divisas en el mercado oficial de cambios, siempre que los dólares ingresados al país se acrediten en cuentas locales en moneda extranjera y se destinen, dentro del plazo previsto, a cancelar los pagarés habilitados por la regulación.
Con esta decisión, el Banco Central busca articular las herramientas financieras autorizadas por la CNV con el esquema cambiario vigente, otorgando a las empresas exportadoras una mayor flexibilidad para administrar compromisos financieros utilizando directamente ingresos provenientes del comercio exterior.









