La economía argentina atraviesa una fuerte contradicción. Mientras el Gobierno nacional celebra la llegada de inversiones multimillonarias vinculadas al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), los indicadores del sector productivo muestran un marcado deterioro en el entramado empresarial y el empleo privado.
Según un informe elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG) a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 cerraron 26.448 empresas privadas registradas en todo el país. La cifra equivale a un promedio de 31 cierres diarios, más de una empresa por hora.
El relevamiento señala que el número de unidades productivas activas descendió de 512.357 a 485.909, un nivel que no se observaba desde septiembre de 2021, cuando la economía aún enfrentaba las consecuencias de la pandemia.
Marzo volvió a mostrar una caída del tejido productivo
Solo durante marzo de este año dejaron de operar 2.011 empresas. De acuerdo con el informe, la baja retomó una tendencia negativa que apenas se había interrumpido en febrero, luego de 23 meses consecutivos de retroceso.
La reducción alcanzó a 23 de las 24 provincias argentinas. La provincia de Buenos Aires lideró las pérdidas en términos absolutos, con 5.374 empresas menos desde el inicio de la actual gestión nacional. Le siguieron Córdoba, con 4.159 cierres, y Santa Fe, con 3.082.
En términos porcentuales, las mayores caídas se registraron en La Rioja, donde desapareció el 21,2% de las firmas registradas; Chaco, con una baja del 14%; y Catamarca, con el 13,1%.
La única excepción fue Neuquén, que logró un crecimiento del 1,3% impulsado principalmente por la expansión de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta.
Las pymes, las más golpeadas
El estudio indica que el 99,75% de los empleadores que dejaron de operar tenían menos de 500 trabajadores, lo que representa unas 26.382 pequeñas y medianas empresas.
Por sectores, el comercio encabezó la lista de actividades más afectadas, con 6.836 cierres. Detrás se ubicaron transporte y almacenamiento, con 6.473 empresas menos; servicios inmobiliarios, con 3.796; e industria manufacturera, con 3.393.
Los datos reflejan el impacto que la desaceleración económica y la caída de la actividad tuvieron sobre los sectores vinculados al consumo interno y la producción.
Más de 370.000 empleos privados perdidos
La reducción del número de empresas tuvo un efecto directo sobre el mercado laboral. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 se destruyeron 370.487 puestos de trabajo privados registrados, lo que equivale a unos 400 empleos menos por día.
La construcción fue el sector que más trabajadores perdió, con una reducción de 81.425 empleos, en gran medida asociada a la paralización de la obra pública. La industria manufacturera registró una baja de 79.263 puestos, mientras que transporte y almacenamiento perdió 64.660.
A su vez, el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA) informó que el empleo fabril alcanzó en marzo su nivel más bajo de los últimos cuatro años, con una caída mensual de más de 5.000 puestos y una disminución interanual cercana al 4%.
Entre los casos más recientes figuran la suspensión de actividades en una planta de Granja Tres Arroyos en Entre Ríos, con 950 puestos de trabajo en riesgo; el cierre de la planta de Adient en Santa Fe; la paralización de Leval S.A. en San Nicolás; y el cierre de la textil Mazalosa en La Rioja.
El contraste con las inversiones del RIGI
Mientras estos indicadores muestran una retracción del tejido productivo tradicional, el Gobierno continúa impulsando proyectos de gran escala a través del RIGI.
Hasta el momento fueron aprobadas 17 iniciativas bajo este régimen, mientras otras inversiones aguardan la autorización oficial. Entre ellas se destaca el proyecto presentado por la petrolera estadounidense Chevron para desarrollar el área El Trapial, en Vaca Muerta, con una inversión estimada en 13.800 millones de dólares.
También sobresale el reciente ingreso al régimen del proyecto minero Vicuña, considerado el más importante del país en su tipo. La iniciativa, impulsada por las compañías BHP y Lundin Mining, prevé una inversión inicial de 9.700 millones de dólares para la explotación de los yacimientos de cobre, oro y plata Josemaría y Filo del Sol, en la provincia de San Juan.
Debate sobre el modelo productivo
Los datos reavivaron el debate sobre el impacto de las políticas económicas en el entramado empresarial argentino. Mientras el Ejecutivo sostiene que el RIGI permitirá atraer capitales, generar exportaciones y potenciar sectores estratégicos, distintos analistas advierten sobre la situación de las pequeñas y medianas empresas, responsables de una porción significativa del empleo privado en el país.
En ese contexto, el contraste entre la llegada de grandes inversiones y la desaparición de miles de firmas locales se convirtió en uno de los principales focos de discusión sobre el rumbo de la economía argentina.
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