El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció este lunes el despliegue de 4.000 policías y militares adicionales en Quito para reforzar las operaciones contra la delincuencia y el crimen organizado. La decisión se produce tras el aumento de los robos en las últimas semanas y el hallazgo de un cuerpo colgado de un puente.
“Hoy ponemos en marcha el plan de protección de Quito. He dispuesto el despliegue de 2.000 policías adicionales para reforzar la seguridad en los horarios y lugares donde más los necesitan los quiteños: en el ingreso y salida de los trabajos, en los colegios, en el metro, en las paradas de buses, en mercados, bancos, centros comerciales y barrios”, afirmó Noboa en un video publicado en su cuenta de Instagram.
El mandatario precisó que otros 2.000 militares se sumarán a la labor policial para reforzar la seguridad en los puntos más críticos y emblemáticos de la capital. Los operativos se concentrarán principalmente entre las 4 y las 11 y entre las 17 y las 2.
Pichincha, cuya capital es Quito, es una de las 10 provincias que permanecen bajo estado de excepción desde junio por decreto de Noboa para intensificar la lucha contra las bandas criminales en las zonas más violentas del país.
Esta medida forma parte de la estrategia de seguridad impulsada por el mandatario desde que, a comienzos de 2024, declaró a Ecuador en «conflicto armado interno» debido al elevado número de homicidios y al avance del crimen organizado.
Un comunicado de la Presidencia detalló que se reforzarán los controles en los accesos a Quito y en vías utilizadas por estructuras criminales, como la avenida Simón Bolívar. El operativo también abarcará el centro de la capital e incluirá el despliegue de 100 vehículos y motocicletas, además de 20 drones.
«A quienes creen que pueden intimidar al Estado y su capital, les digo una sola cosa: cada ataque tendrá una respuesta más fuerte. Se inicia una nueva etapa, donde la luz que irradia Quito seguirá siendo referente en el continente entero», advirtió el jefe de Estado.
La decisión de Noboa se produce luego de que, el 29 de julio, la Policía encontrara un cuerpo decapitado colgado de un puente sobre la avenida Simón Bolívar, un hecho inédito en Quito, aunque con antecedentes en Durán y Guayaquil, dos de los municipios más violentos del país.
Además, el 21 de julio, tres universidades de Quito manifestaron su preocupación por el aumento de robos, asaltos y casos de estudiantes drogados en los alrededores de sus campus, por lo que solicitaron la intervención del Estado.
En ese contexto, el Gobierno puso en marcha días atrás un plan para reforzar la seguridad en los alrededores de los centros de educación superior en ocho provincias del país.









