El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes el oeste y noroeste de Colombia dejó al menos 240 muertos y 1.310 heridos, según un balance preliminar difundido este martes por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales). La cifra podría aumentar debido a que todavía no existe un relevamiento completo de las zonas rurales y localidades más afectadas.
El movimiento telúrico provocó el derrumbe de edificios y viviendas, graves daños en hospitales y servicios públicos, la suspensión de operaciones en aeropuertos y la evacuación de numerosas ciudades. Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan trabajando contrarreloj para encontrar personas con vida entre los escombros.
Las ciudades de Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen en alerta roja por la magnitud de los daños y el riesgo asociado a nuevas réplicas.
De acuerdo con Asocapitales, Cali concentra la mayor cantidad de fallecidos, con 85 víctimas, seguida por Pereira, con 66. Ambas ciudades se encuentran entre las localidades más afectadas por el sismo, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, en el departamento de Chocó.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, había informado previamente un balance oficial de 181 fallecidos, 2.595 heridos y 195 desaparecidos, además de 1.136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados y 8.357 viviendas averiadas. Las cifras oficiales se encuentran en actualización a medida que avanzan las tareas de rescate y relevamiento.
El Instituto Nacional de Medicina Legal confirmó que recibió 160 cuerpos provenientes de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca, correspondientes a personas fallecidas durante el terremoto.
Sin embargo, uno de los principales focos de preocupación son las personas que todavía no pudieron ser localizadas. La plataforma ciudadana Colombia Te Busca informó que 4.026 personas permanecen sin ser encontradas, sobre un total de 4.777 búsquedas registradas. Hasta el momento, 749 personas ya fueron localizadas.
Continúa la búsqueda entre los escombros
Los equipos de rescate trabajan en las zonas donde se produjeron los mayores derrumbes. En Cali, la biomédica Diana Troncoso, de 31 años, fue rescatada con vida este martes luego de permanecer atrapada entre los restos de un edificio de cuatro pisos que colapsó en el barrio Torres del Limonar.
El inmueble tenía 54 apartamentos y, de acuerdo con información proporcionada por vecinos a los organismos de socorro, podría haber más de 20 personas todavía bajo los escombros.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, anunció que la ciudad retomará el toque de queda desde las 21 hasta las 6, con el objetivo de facilitar las tareas de rescate. La medida contempla excepciones para rescatistas, voluntarios, integrantes de la Fuerza Pública y funcionarios afectados a la emergencia.
“Todavía tenemos una ventana de aproximadamente 36 horas para seguir encontrando personas con vida bajo los escombros”, señaló Eder.
Ayuda internacional para Colombia
Ante la dimensión de la tragedia, distintos países y organismos internacionales comenzaron a preparar asistencia para Colombia.
Estados Unidos activó un Equipo de Respuesta de Asistencia ante Desastres (DART), que llegará al país para colaborar con las operaciones de emergencia, la coordinación y las tareas consideradas críticas. El Gobierno estadounidense informó además que mantiene contacto directo con las autoridades colombianas.
Por su parte, México prepara un contingente de 255 militares especializados en búsqueda y rescate, además de ayuda humanitaria. El operativo contempla cuatro toneladas de medicamentos, 8,4 toneladas de herramientas y equipos de rescate, teléfonos satelitales, radios, generadores eléctricos y tiendas de campaña. El envío quedará sujeto a una solicitud formal del Gobierno colombiano.
La Cruz Roja Colombiana activó su sala nacional de crisis y desplegó equipos de búsqueda y rescate de Antioquia, Quindío y Caldas. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja señaló que la prioridad inmediata es rescatar a las personas que todavía puedan encontrarse con vida bajo los escombros.
La Unión Europea (UE) también activó su mecanismo de asistencia consular y el servicio satelital Copernicus, destinado a respaldar las operaciones de rescate y socorro. Además, anunció financiación para apoyar la respuesta humanitaria, incluida la asistencia a través de la Cruz Roja.









