El Festival Internacional e Independiente de Video – performance, Video – ensayo y experimentos mediales (FIVI) tendrá su primera edición este sábado en Córdoba, con una selección de 27 obras audiovisuales provenientes de distintos puntos del mundo. La jornada se llevará a cabo en la franja horaria de 19 a 23.59 hs en el Centro Cultural de la Universidad Nacional de Córdoba (Obispo Trejo 314) con entrada libre y gratuita. Además, tendrá continuidad el 10 de octubre en Turba Galería Paraje, Esquel (Chubut).
El proyecto está dirigido y curado por Nahuel Sánchez Tolosa, artista y docente de la Licenciatura en Artes Mediales de la Universidad Provincial de Córdoba (UPC). La genesis de la propuesta está vinculada con Laboratorio Intermitente, una plataforma de prácticas artísticas contemporáneas creada por el propio Sánchez Tolosa en el año 2020 y que al dia de hoy lleva seis años de trabajo en torno a la producción, investigación, creación y exhibición.
En palabras de Nahuel, el laboratorio articula proyectos con artistas, curadores, historiadores, científicos y educadores de Argentina y otros países, y funciona como un espacio independiente para el desarrollo de prácticas artísticas contemporáneas. En ese mismo contexto es donde nace el inpulso de abrir una instancia específica para determinadas producciones audiovisuales.
“Como soy profe de esa carrera y veo que no hay formatos en donde mis estudiantes ya egresados o mientras estudian tengan un espacio para compartir videos artísticos, se me ocurrió darle vida a FIVI, a este festival que está centrado específicamente en la video performance, en el video ensayo y en los experimentos mediales”, explica Sánchez Tolosa.
Pero el llamado no se limitó al territorio nacional, sino que buscó desde el comienzo una proyección internacional. Como explica su director, la escasa existencia de espacios específicamente dedicados a este tipo de producciones favoreció una convocatoria amplia, que finalmente se tradujo en la recepción de 200 videos provenientes de tres continentes. Entre las procedencias figuran Rusia, Cuba, Taiwán, China, República Dominicana, Chile, Brasil, Estados Unidos, Países Bajos e Irán, además de Argentina y otras geografías.
“No hay en Argentina a priori un festival que se ocupe y se encargue de receptar y abrazar a la video performance, a los videoensayos y mucho menos a los experimentos mediales. Creo que también por eso tuvimos una recepción tan grande. Imagínate que 200 videos es un montón”, afirma.
En este sentido, Nahuel resalta la diferencia de estas prácticas en las convocatorias audiovisuales más habituales, generalmente organizadas alrededor del cine y sus distintos géneros. En consecuencia, el FIVI busca contruir un espacio propio para producciones que trabajan con la imagen en movimiento desde otros procedimientos y preguntas.
La dimensión conceptual del festival parte, además, de la categoría de “espumas humanas”, desarrollada por el filósofo alemán Peter Sloterdijk. La noción permite pensar las relaciones entre seres humanos, otras especies y máquinas, y funciona como uno de los puntos de partida para el armado curatorial.
Desde esa perspectiva, las obras seleccionadas trabajan con diferentes formas de relación entre cuerpo, imagen, tecnología, pensamiento, territorio y materia. No se trata únicamente de reunir videos bajo una misma clasificación, sino de poner en circulación prácticas que utilizan el lenguaje audiovisual como espacio de experimentación.

Córdoba y Esquel como dos puntos de circulación
El festival tendrá dos spots de proyección. La primera jornada será aquí en Córdoba y el segundo encuentro se realizará una semana después en Esquel, Chubut, con la misma selección. En total son 27 las obras que se encuentran distribuidas en tres categorías: 10 video performances, 10 videoensayos y siete experimentos mediales.
Esta selección estuvo a cargo de tres juradas, cada una vinculada con una de las categorías. Celina M. López Seco, doctora en Semiótica, ensayista crítica y docente en artes audiovisuales de la Universidad Nacional de Córdoba, trabajó sobre los videoensayos. Carla León Pino, artista medial, periodista, gestora cultural y docente en visualidades en la Universidad de Concepción y la Universidad Católica de la Santísima Concepción, en Chile, tuvo a su cargo los experimentos mediales. En tanto, Eva Fernández, investigadora y doctora en Estudios Interdisciplinarios sobre Pensamiento, Cultura y Sociedad, coordinadora del Doctorado en Teoría Contemporánea de la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma de Querétaro y vinculada con la curaduría y la docencia en estudios de la imagen, seleccionó las video performances.
La conformación del jurado también respondió a una decisión vinculada con la perspectiva desde la que se quería abordar la convocatoria. “Tuvimos un grupo de juradas mujeres para poder priorizar la perspectiva de género. Nos parecía interesante que fueran mujeres”, señala Sánchez Tolosa.
Entre los parámetros considerados para la selección estuvieron la priorización de trabajos latinoamericanos, una cuota vinculada con género y diversidad sexual y la relación de las obras con el planteo curatorial del festival.
La elección de la ciudad patagónica tiene también una dimensión personal para Sánchez Tolosa, nacido en Río Gallegos, Santa Cruz, y radicado en Córdoba desde hace varios años.
“Me interesó además que sea en Patagonia, porque yo soy de allí, es decir, vivo acá en Córdoba hace varios años, pero soy del sur y me parecía que estaba bueno generar como un nuevo circuito de conexión entre Córdoba con el sur y esta fue una excusa”, explica.
La intención es que las sedes no funcionen únicamente como lugares de exhibición, sino como puntos dentro de una circulación que pueda ampliarse. “Nos interesa generar otros puntos descentralizados para compartir prácticas artísticas donde el formato audiovisual cobra protagonismo”, sostiene.
La organización define a Córdoba y Esquel como dos spots de esta primera experiencia. El planteo abre, además, la posibilidad de pensar futuras instancias en otros territorios y ampliar el circuito de circulación de las obras.
El carácter independiente está presente desde la propia organización. El FIVI es autogestionado y no cuenta con financiamiento estatal ni privado. El equipo está integrado por Nahuel Sánchez Tolosa, curador y director creativo; Anahí Rosales, directora de producción; Jimena Medina Aguilar, directora del spot Esquel; y Gi Cassettai, directora editorial.
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Tres bloques y una programación que continúa después de las proyecciones
En Córdoba, la jornada tendrá una estructura organizada alrededor de las tres categorías del festival. Primero se proyectará el bloque de video performances. Luego habrá una pausa de 20 minutos y un set en vivo de NONOISE79, alias de Andrés Asia, músico experimental de Córdoba cuyo trabajo se mueve entre el ambient, el drone, el noise, la improvisación y las grabaciones de campo.
Después continuará el bloque de videoensayos y, finalmente, el de experimentos mediales. El cierre estará a cargo de la artista multimedia Roxana Fernández.
El segmento musical funciona como acompañamiento de la programación y no como eje de la actividad. De hecho, Sánchez Tolosa pidió especialmente que la cobertura del festival no reduzca el FIVI a esa instancia, ya que el objetivo central está puesto en las obras seleccionadas y en las tres prácticas audiovisuales que dan nombre al encuentro.
La selección reúne trabajos de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Colombia, República Dominicana, Puerto Rico, Indonesia, Países Bajos, Italia, Reino Unido, Portugal, India, China, Malta, Cuba, España, Canadá, Estonia, Venezuela, Estados Unidos y Alemania, entre otros países.
Entre los títulos seleccionados aparecen, dentro de los experimentos mediales, Fernweh, de Canadá/Alemania; Nine Lives, de India; Tiresias, de Italia/Reino Unido; Cuore Celibe, de Italia; A Collection of RISO Animations, de Portugal; Inner Machines, de Brasil; y El fluir del viento, de Argentina.
En videoensayo fueron seleccionados Un ensayo sobre lo rojo, de Argentina; Snake Story, de Estonia/Estados Unidos; UN/SAFE, de Venezuela; 新家园,热土 New Homeland, Wonderland, de China/Malta; Dizzy Cavalry, de Canadá; Caen sobre el Desierto, de Argentina; hurricane, de Cuba; Muebia, de Argentina; y La Isla Perdida, de España.
El bloque de video performance incluye Las Ninfas del Mapocho, de Chile; Sobreplastificación, de Paraguay; que sua luta seja como a da floresta, de Brasil; 20 Tahum, de Indonesia; Prioridad a la experiencia del cuerpo, de República Dominicana; DES [HECHOS] EN EL MAR, de Colombia; Cadavre Exquis, de Países Bajos; Éxtimo Presente, de Argentina; El Humane Mutis y América, de Puerto Rico; y Diáfanos, de Brasil.
La experiencia no terminará con las dos jornadas presenciales. Como parte del proyecto, el equipo editorial prepara una publicación digital posterior que incluirá el texto curatorial y la información de todos los artistas participantes. La intención es que ese material funcione como registro de la primera convocatoria y como referencia para conocer las obras que formaron parte del festival.
De esta manera, el FIVI articula en una misma iniciativa la producción independiente, la formación en artes mediales, una convocatoria internacional y la búsqueda de nuevos espacios para prácticas audiovisuales que, según su director, todavía no cuentan con un circuito específico en Argentina. Córdoba será el primer punto de encuentro este sábado y Esquel continuará el recorrido el 10 de octubre.
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