Usted Señálemelo firmó sus nuevos “Términos & condiciones”. El trío mendocino pasó el viernes por Córdoba para presentar su cuarto y más reciente disco, con un show en el Club Paraguay. Una sólida propuesta estética de principio a fin, que cruza los límites del nuevo rock argentino y expande su universo sonoro hacia un pop electrónico, nocturno y decididamente bailable, coqueteando con el drum and bass y texturas más futuristas sin perder la potencia que los caracteriza.
Cerca de las 21 y mientras el ambiente se sacudía al ritmo de LCD Soundsystem, las luces se apagaron para que Juan Saieg (voz, teclados y guitarra), Gabriel “Cocó” Orozco (guitarra y teclados) y Lucca Beguerie Petrich (batería) tomaran el escenario y dieran inicio a un viaje musical de más de una veintena de canciones. La apertura, como era de esperarse, llegó de la mano de “No puedo dejar”, el track que también inaugura el flamante álbum y que funciona como un pulso directo para encender al público con su chispa carnal al sentir la presión “de todas las galaxias”. Esa energía avasallante siguió con los éxitos de otros discos como “Plastilina” (Usted Señalemelo), “Tras” y “Las Flores sangran” (ambas de Tripolar).
El riesgo de salir del molde
Más allá de la innegable precisión sonora, la presentación en vivo deslumbra por su ambiciosa puesta en escena. El trío asume el riesgo de salir de su zona de confort y lo traduce en un despliegue visual imponente, marcado por luces que cortan el aire a modo de rayos, cambios lumínicos abruptos y proyecciones de videoclips que terminan de englobar la estética de este nuevo trabajo. Desde ese punto de vista, la metamorfosis de los mendocinos puede compararse al rumbo electrónico que tomó Peces Raros, o a la exploración pop que plasmó Bandalos Chinos en su último disco titulado “VÁNDALOS”.
Sin embargo, en medio de esa vorágine digital y audiovisual, también hay lugar para el refugio. “Matarme con vos” construyó uno de los pasajes más íntimos de la velada, donde la banda aprovechó para hacer una sutil pero contundente declaración al modificar la lírica original en vivo. Donde el tema de estudio reza “Todo es tan incierto / arde Buenos Aires”, Saieg cantó “arde Argentina”, para luego rematar con el descarnado “En este infierno no se puede vivir / tanta demencia no se puede fingir”. Un guiño que adaptó el clima apocalíptico de la canción al contexto nacional y que no pasó desapercibido entre el público cordobés.
El meticuloso trabajo de producción que Tomás Lamadrid y Rafael Arcaute imprimieron en el estudio se tradujo en el vivo a través de capas electrónicas impecables, aunque el trío supo exactamente cuándo bajar las revoluciones y apagar las secuencias. Hacia la mitad de la noche, con un Club Paraguay que levantaba temperatura por el agite constante, los músicos pidieron que encendieran los ventiladores para alivianar el clima antes de dar paso al segmento acústico.
Golpe de efecto
Fue en ese paréntesis de cercanía donde sonó “Agua marfil”, precedida por una frase lapidaria de Saieg: “Vamos a tocar la canción que hoy nos permite estar acá”. Los primeros acordes bastaron para que todo el recinto volara en un coro unísono, coreando desde aquel nostálgico “tu vestido agua marfil / salió volando a todos lados” hasta la humedad compartida del estribillo, confirmando que la fibra íntima del grupo sigue intacta por más que cambien de formato.
Esa comunión con el público se amplió en el tramo final del show. Después de un bloque electrónico en el que “Eso que llaman luz” descargó todas sus fibras sentimentales con pasajes de calma a transiciones eufóricas y “Seúl” apostilló la vibra oscura y futurista del nuevo disco, el trío decidió correrse de la zona de confort arty. Para lograrlo, Usted encadenó tres hitazos de su mejor rock para avivar el fuego: “Siento”, la crudeza arrolladora de “Marca piel” —coronada por el virtuosismo filoso de “Cocó” ante un “mundo que se acaba”— y el pogo de “Laser 420”, demostrando que su pulso alternativo y crudo sigue corriendo intacto por sus venas.
Y así como “Nuevo comienzo” fue el himno que rompió el hiato del grupo hace unos años, su aparición en la recta final preparó el terreno para el estallido definitivo. Luego de transitar el pop ravero de “Dando vueltas”, el clímax absoluto llegó de la mano de “Big bang”, un temazo que coronó un cierre increíble a puro pogo. Semejante despliegue instrumental dejó en evidencia la destreza técnica de los mendocinos y marcó una certeza ineludible: Usted Señálemelo en vivo es una experiencia superior. Aunque la despedida formal se dio sumergida en una intensidad menor con el pulso bailable y nocturno de “Deseo”, el pacto ya estaba sellado. El público cordobés se entregó por completo a la propuesta y terminó aceptando, sin dudarlo, sus nuevos términos y condiciones.









