La Universidad de Buenos Aires (UBA) volvió a ubicarse entre las diez mejores instituciones de educación superior de América Latina, al conservar por segundo año consecutivo el décimo puesto del ranking QS 2027 para la región. Sin embargo, el desempeño general de las universidades argentinas mostró un retroceso: de las 45 instituciones incluidas en la medición, 17 bajaron posiciones, ocho avanzaron y 20 permanecieron estables.
El informe de QS evaluó este año a 517 universidades de 27 países y mantuvo prácticamente sin cambios los primeros lugares del ranking. La Pontificia Universidad Católica de Chile quedó primera, seguida por la Universidade de São Paulo y la Universidade Estadual de Campinas, ambas de Brasil. El cuarto puesto correspondió al Tecnológico de Monterrey, de México, y el quinto a la Universidade Federal do Rio de Janeiro.
La UBA fue nuevamente la institución argentina mejor ubicada y, de acuerdo con QS, se mantuvo como la segunda universidad más reconocida de América Latina tanto entre académicos como entre empleadores. La institución logró ingresar entre las diez primeras de la región en cuatro de los ocho indicadores utilizados para elaborar la clasificación.
Su rector, Ricardo Gelpi, destacó que la posición alcanzada refleja el trabajo de docentes, investigadores, personal no docente y estudiantes, y sostuvo que el resultado renueva el compromiso de la institución con la educación superior.
Las universidades argentinas mejor posicionadas
Después de la UBA, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) volvió a ocupar el puesto 21 y mantuvo el segundo lugar entre las instituciones argentinas. La Universidad Austral, en tanto, conservó la posición 25 y nuevamente quedó como la universidad privada argentina mejor ubicada.
Entre los principales avances de esta edición aparece la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), que pasó del puesto 33 al 30 y logró ingresar al top 30 regional. Según QS, la mejora estuvo vinculada con indicadores relacionados con reputación, investigación internacional y personal con doctorado.
También avanzó la Universidad de San Andrés (Udesa), que pasó del puesto 51 al 44 y se incorporó al grupo de las 50 mejores de la región. Por su parte, la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) alcanzó el puesto 94, su mejor registro histórico, y entró por primera vez al top 100.
En sentido contrario, varias instituciones argentinas retrocedieron. La Universidad Torcuato Di Tella pasó del puesto 48 al 65; la Universidad Nacional de Rosario, del 62 al 72; la Universidad Tecnológica Nacional, del 115 al 136; el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), del 97 al 117; y la Universidad Nacional de Mar del Plata, del 110 al 129.
La Universidad de Belgrano también registró una caída significativa y pasó del puesto 134 a la banda ubicada entre el 181 y el 190.
Investigación, el principal desafío señalado
El ranking QS se construye a partir de ocho indicadores: reputación académica, reputación entre empleadores, relación entre profesores y estudiantes, citas por artículo, producción de artículos por profesor, proporción de personal con doctorado, impacto en la web y red internacional de investigación.
El informe señala que Argentina mantiene una posición destacada en cuanto a la relación entre docentes y estudiantes y continúa teniendo un fuerte reconocimiento académico en la región. Sin embargo, presenta mayores dificultades en los indicadores vinculados con la investigación.
Ninguna universidad argentina se ubicó entre las 50 primeras de América Latina en citas por artículo ni en artículos por profesor, dos variables utilizadas para medir el impacto y la productividad de la investigación. El país también quedó por debajo del promedio regional en personal con doctorado y redes internacionales de investigación.
QS vinculó el desempeño general de las instituciones argentinas con las dificultades financieras que atraviesa el sistema universitario. Ben Sowter, vicepresidente senior de la organización, señaló que las universidades del país mantienen una reputación sólida, aunque advirtió sobre las presiones que afectan al sector y sobre los desafíos para sostener la investigación, retener talento y preservar la competitividad académica.
Argentina, con 46 universidades consideradas en la clasificación, continúa siendo el cuarto país con mayor representación en el ranking, detrás de Brasil, México y Colombia. En esta edición también ingresó por primera vez la Universidad Maimónides, ubicada en la banda 401+.
El informe también pone el foco en la estructura de dedicación docente del sistema universitario argentino. Según los últimos datos oficiales citados, sobre un total de 222.115 cargos docentes universitarios, 22.140 corresponden a dedicación exclusiva, mientras que 155.546 son de dedicación simple. Esto significa que cerca del 10% de los cargos son de dedicación exclusiva, frente a alrededor del 70% de dedicación simple.
Este esquema se diferencia de otros modelos universitarios, como el estadounidense, donde la actividad docente suele estar estrechamente vinculada con la investigación dentro de las propias universidades. En Argentina, en cambio, una parte importante de la investigación se desarrolla fuera de las universidades y está concentrada en organismos como el Conicet.
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