Los jueces encargados de supervisar las elecciones en la provincia de Buenos Aires salieron a advertir contra la posibilidad de que cambien las reglas de juego cerca de los comicios locales y nacionales. Alejo Ramos Padilla, del Juzgado Federal 1 de la Plata, con competencia electoral, y el presidente de la Suprema Corte bonaerense, Sergio Torres (a cargo de la Junta Electoral provincial) coincidieron en reclamar “prudencia” en la modificación de las primarias obligatorias y pidieron que las eventuales variaciones se concreten antes de fin de año.
El reclamo de los jueces
«Lo ideal es que estas decisiones se tomen en años no electorales. Las Paso son un ordenador de la oferta electoral», dijo Ramos Padilla al defender el sistema y consideró que “no es posible que los candidatos se definan en una mesa única. Tiene que haber mecanismos dentro de los partidos. Si se eliminan hay que ver cómo se le da a la ciudadanía una oferta ordenadora«, sugirió. El magistrado es responsable de la organización de los comicios en territorio bonaerense.
En la misma sintonía expuso Sergio Torres, presidente de la Junta Electoral provincial. “Los organismos electorales deben actuar con especial prudencia frente a cualquier reforma en el sistema. Los cambios en materia electoral son muchas veces necesarios, pero deben ser cuidadosamente planificados, suficientemente explicados y gradualmente implementados”, fue el mensaje del juez supremo.
Torres fue más amplio en su argumentación: “las reformas apresuradas, especialmente cuando se aplican inmediatamente después de ser sancionadas, pueden generar incertidumbre, dificultar la capacitación de los ciudadanos y sorprender a los actores políticos con nuevas reglas o procedimientos”, advirtió.
Una preocupación generalizada
Los pronunciamientos se escucharon en la apertura de un congreso organizado por el Centro de Estudios en Derecho Electoral de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). La convocatoria reunió este lunes y martes a más de 100 representantes de la Justicia Electoral de todo el país, dirigentes, funcionarios, representantes académicos y legisladores.
La preocupación de las autoridades judiciales abarca todas las jurisdicciones. Ya hace unas semanas, la Cámara Nacional Electoral sentó posición con la Acordada Extraordinaria N° 155/26, donde instó al Congreso a considerar los estándares internacionales de previsibilidad y oportunidad al abordar las iniciativas de reforma electoral, de partidos políticos o de financiamiento de campañas.
Ocurre que el gobierno de Javier Milei puso a la eliminación de las Paso, eje de la reforma electoral que impulsa en el Congreso, como centro de su estrategia electoral para el año que viene, ya que considera que complicaría la unidad del peronismo.
Sn embargo, tal como está el escenario en el Congreso, el oficialismo no tiene aún el respaldo suficiente para efectuar las reformas electorales que promueve en las pocas semanas que restan de actividad parlamentaria. Aún tiene que unificar criterios incluso dentro de La Libertad Avanza (LLA), además de acordar con los aliados y buscar votos entre los gobernadores.
Al contrario, LLA ve cómo sus aliados y los gobernadores dialoguistas tienen otra agenda en su radar y manifiestan que no es momento de discutir una modificación de las reglas de juego o, directamente, piden la continuidad de las primarias. A este escenario se suman las diferencias internas, porque mientras la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, sostiene que el oficialismo aún puede avanzar en la eliminación o suspensión de las Paso sin ceder nada a cambio; enfrente la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, aún amenaza con dormir la iniciativa en la Cámara alta, si es que llega a salir de Diputados.









