La tensión en la penitenciaría de Bouwer continuaba ayer por la tarde, luego de que el miércoles tres jueces se presentaran en el penal para hablar con los reclusos, tras una huelga de hambre de 40 de ellos iniciada el martes, en la que se reclamaba la aceleración de los procesos judiciales necesarios para la concesión de la libertad condicional. Si bien desde el Gobierno indicaron que luego de la visita de los magistrados los presos habían desistido de la huelga, Juan Domingo Gacitúa, representante legal de varios de los detenidos en la penitenciaría de Bouwer, y familiares de los presos indicaron a HOY DÍA CÓRDOBA que la huelga de hambre continuaba, aunque en menor medida, durante la tarde de ayer.
El Servicio Penitenciario de Córdoba (SPC) pasó al centro de la escena este año, luego de los graves acontecimientos encabezados por la muerte de tres reclusas, al menos un intento de motín y la fuga de tres presos. Esto motivó un primer pedido de intervención al SPC en febrero por parte de Adriana Rearte, secretaria general de la Federación Argentina de Sindicatos Policiales y Penitenciarios, el apartamiento de la directora del penal de Mujeres, Marisa Alé y, esta semana, el proyecto de ley para declarar la emergencia en el SPC en toda la provincia, presentado en la unicameral por el legislador Javier Bee Sellares.









