En un acto cargado de simbolismo para la fauna local, las cóndores andinas Pacha y Taba regresaron a su hábitat natural en el Parque Nacional Quebrada del Condorito. Ambas hembras fueron liberadas tras superar un complejo proceso de rehabilitación, luego de haber sido rescatadas en territorio cordobés con graves heridas de bala.
Esta acción fue posible gracias al esfuerzo coordinado entre el Gobierno de Córdoba, la Reserva Tatú Carreta, la Administración de Parques Nacionales y organismos científicos de renombre como el CONICET, la Universidad del Comahue y la Universidad de Konstanz, de Alemania.
Tecnología para la conservación
Con estas nuevas sueltas, ya suman cinco los ejemplares que surcan los cielos cordobeses equipados con rastreadores satelitales. Estos dispositivos de GPS permiten a los especialistas obtener datos precisos sobre sus rutas, altitudes y hábitos, información vital para diseñar estrategias de protección para esta especie declarada Monumento Natural Provincial.
Al respecto, Adrián Rinaudo, secretario de Policía Ambiental, manifestó: «Nos enorgullece poder contar con cinco cóndores, todas hembras, liberadas con este dispositivo de rastreo que permite conocer su trayectoria, hábitos y comportamiento«.

Un rescate contra la crueldad
El camino hacia la libertad no fue sencillo. Ambas aves fueron víctimas de disparos de escopeta. Mientras que una de ellas evolucionó rápidamente pese a tener seis perdigones en su cuerpo, la otra debió someterse a una cirugía en su ala derecha para frenar una infección.
María Ahumada, veterinaria de la Reserva Tatú Carreta, cuestionó estas prácticas ilegales: “Nos llama la atención por qué alguien quiere dispararle a un cóndor, un animal que es realmente hermoso para verlo volar. Es una especie amenazada y está protegida por la ley”.
Compromiso educativo y estatal
La jornada contó con la participación de la escuela rural Ingeniero Arturo Pagliari. Los alumnos fueron los encargados de bautizar a las aves: Pacha, por la Pachamama, y Taba, en honor al árbol tabaquillo, típico de la zona serrana.
Por su parte, el ministro de Justicia y Trabajo, Julián López, subrayó la relevancia de la presencia estatal en estos operativos: “Cuidar la biodiversidad también es cuidar el futuro de Córdoba. Detrás de cada recuperación hay un Estado presente y la convicción de que proteger la vida también es construir justicia”.
El futuro de la especie
La liberación se enmarca en el proyecto «El Cóndor Andino frente al cambio en los ecosistemas», que busca entender cómo afectan las actividades humanas a estas aves. Según informó Victoria Flores, secretaria General de Ambiente, el trabajo articulado es la única vía para garantizar que estos emblemas de Pampa de Achala sigan existiendo.
Para los próximos años (2025-2028), el plan contempla continuar con el seguimiento de individuos y la colocación de nuevos dispositivos GPS, consolidando a Córdoba como un centro clave para la preservación del cóndor en Sudamérica.










