lunes 26 de octubre
  • Iniciar Sesión
  • Regístrate Gratis
SECCIONES
Hoy Día Córdoba
🗞️ Edición papel gratis
  • Inicio
  • Visita del Papa
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
 
Sin resultados
Ver todos los resultados
 
  • Inicio
  • Visita del Papa
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
 
Sin resultados
Ver todos los resultados
 
Hoy Día Córdoba
  • Inicio
  • Visita del Papa
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
Inicio Cultura

Cómo vencí a una bruja mala

Hoy Dia CórdobaPorHoy Dia Córdoba
7 de abril de 2020
0 0
0
Cómo vencí a una bruja mala

Los amigos le decían Stallone. Nosotros, Cachavacha, como la bruja de Hijitus, que le hacía la vida imposible a los habitantes de Trulalá. Nuestro Cachavacha nos jodía a varios en el barrio. En lugar de magia, usaba sus músculos.
En aquellos días de transición entre la primaria y la secundaria –coincidentes con la transición entre el mundo analógico y el digital, el cambio de siglo y milenio y otras más– sus campos de acción eran el salón de Arcade con fichas, la plaza del barrio, la esquina de la parroquia y la plaza frente al colegio céntrico al que yo también iba.
No era algo personal. Sus víctimas eran los más chicos, los gordos del barrio y yo, que venía de otro lado y ¬–encima– tenía acento porteño.
Cuando la adolescencia y la secundaria fueron terminando, bajó un cambio y pasó a exhibirse todas las tardes en una esquina del barrio. Sacaba la manguera y empezaba a lavar el auto del padre a eso de las cuatro. Eran las ocho y media y seguía dele lavar. Sin remera. No dejaba pasar oportunidad alguna de tensar los músculos y hacerlos brillar al sol. O a la lluvia. O al viento frío de otoño. A las chicas les encantaba.
Un día salí de clase para ir al baño. Su curso –era dos tres años mayor pero había repetido varias veces– quedaba cerca y estaban en hora libre. Pasé sin mirarlo y escuché esa risita que justificaba el apodo (además de su nariz ganchuda, que completaba una medialuna siniestra que acababa en su mentón cuando se ponía de perfil). Salí rápido y sin mirar de la misma manera en que había entrado.
–¡Robocop! –lo escuché cuando iba varios metros adelante. Seguí caminando, nunca me habían dicho así.
–¡Robocop!
Cuando doblaba la esquina del pasillo, espié por el rabillo del ojo: caminaba aparatosamente, señalándome con gesto didáctico para con sus compañeros mientras la risita retumbaba por el pasillo.
–¡En la plaza, a la salida! –dije.
No recuerdo que se me haya pasado por la cabeza animarme a desafiarlo. Pero ahí estaba, señalándolo delante de todos. En el aula, me costó disimular la ansiedad. Se asombró como si hubiera visto un chancho levitar.
Se corrió la voz de que había una pelea en la plaza Colón y se enteró todo el mundo antes de la hora de salida. Incluso mis amigos que, a diferencia de los suyos, vivían cerca del colegio. Me esperaron y me escoltaron hasta la plaza como a un condenado a muerte. Uno de ellos, Pablo, me repetía:
–Arrebatalo. Ni lo dejes pensar. Y después pegale hasta que se no se mueva más.
Cachavacha esperaba sentado sobre el respaldar de un banco, rodeado de sus compañeros. Pablo se acercó y negoció los términos: mano a mano, nadie se mete, etc. Luego volvió.
–Dicen que entrena boxeo. Que entrena mucho.
Cachavacha se levantó y se sacó la remera con gesto épico. Me temblaron las piernas. Avancé igual.
–¿Vos querías pegarme… a mí?
Tiré a la cara, pero sin convicción.
Retrocedió exageradamente y empezó a dar saltitos alrededor mío, tirando golpes cortos. Me conformé con esquivarlo hasta que noté que yo era más rápido. Le metí un par de cachetazos. No creía poder voltearlo de una piña pero sí en irritarlo. Perdió el control y se vino encima. Me agaché hacia un costado, lo abracé de la cintura, lo levanté en el aire y lo tiré contra el piso. Me subí encima y empecé a pegarle, con los puños cerrados, sin darle respiro. Pero la traspiración lo había vuelto resbaloso. No sé cómo, se escurrió. De pronto lo tenía encima, dándome. No pegaba fuerte, sus músculos eran cartón.
Entonces Pablo –nunca supe por qué– fue por detrás y le encajó un golpe de puño fuertísimo en el lado derecho de la cabeza. Cuando Cachavacha se levantó, sorprendido por segunda vez en el día, la directora cruzaba la calle en dirección a nosotros. Era capaz de llevarnos hasta la dirección y torturarnos psicológicamente hasta que llegaran nuestros padres y se sumaran. Huimos en direcciones opuestas.
Nos encontramos a la vuelta de la siguiente cuadra, Cachavacha, sus compañeros, mis amigos y yo.
–Te voy a matar –dijo, y se acordó de Pablo– ¿y vos qué te metés?
–Me meto todo lo que quiero–, dijo Pablo.
Se tiró contra Pablo como un rinoceronte desbocado. Este le estrelló el puño en la cara. Cachavacha retrocedió, tambaleando.
–Dejá pasar la señora –dijo Pablo señalando a una anciana que venía por la vereda. El otro se corrió y la dejó pasar, humillado por obedecer una orden de quien acababa de golpearlo. –Ahora sí, vení.
Se acercó y ligó de nuevo. La secuencia se repitió varias veces hasta que entendió que era suficiente y no se acercó más.
Pablo le prohibió pisar la plaza o cualquier otro lugar de la zona que no fuera la manzana del colegio. Que a la salida tendría que caminar hasta la esquina, doblar y tomar el colectivo sin bajarse de la vereda.
–¿Por qué? –dijo el otro.
–Porque yo te lo digo. Y si me entero de que pisás otro lugar que no sea el colegio te voy a venir a educar todos los días.
Cachavacha resoplaba, mordiéndose los labios y conteniendo las lágrimas. Parecía una villana de telenovela que ya no podría salirse con la suya. Esto pasó un viernes.
Ese finde me quedé en lo de mis amigos. El lunes fui al colegio y disfruté de la cara de impresión/lástima/asco con la que docentes y compañeros lo miraban. Parecía una ciruela podrida. Cachavacha evitaba mirarme. Me sentí triunfante. Me quedé unos días más en lo de mis amigos y pude ver la humillación de Cachavacha cada vez que amagaba cruzar, lo veía a Pablo en la plaza, haciéndole que no con el dedo índice –con una expresión que remedaba al T-1000 de Terminator– y seguía camino hacia la parada. En la plaza, las chicas de sexto se tiraban a la fuente y tomaban una cerveza con sus compañeros.
Cuando el colectivo me dejó en la parada al lado de casa –tenía que volver, no podía pasar el resto de mi vida con la misma ropa, por más que me bañara– lo vi a Cachavacha sentado junto a una docena de grandotes del barrio. Cuando bajé del colectivo, la encontré a mi vieja, que justo salía de casa.
–Hola, –le digo –todos esos están ahí para matarme.
Antes de que responda, Cachavacha se acercó.
–¿Sabe lo que me hizo su hijo…?
Mi vieja chistó con fastidio y dijo que ya teníamos casi 18, que lo podíamos resolver hablando como hombres. Nos dejó solos en el living de casa.
–Te escucho. –Yo no sabía qué decirle así que dije eso.
–Que no puede ser, tu amigo me viene a buscar todos los días…
–Nunca lo vi en la puerta.
–Pero está en la plaza…
–Dijo que no fueras a la plaza. Mientras no vayas no pasa nada.
–Pero es mi último año, no puede ser…
–Si vos querés que te terminar el colegio, tenés que garantizarme que yo voy a poder andar todo lo que quiera por el barrio y ni vos ni tus amigos me van a joder.
–No, no te van a hacer nada. Pero si te dicen algo…
–Ni me dicen, ni me chistan, ni me miran. Nada. Y si tengo la sensación de que piensan mucho en mí, Pablo te espera a la salida.
–…
–¿Trato hecho?
–…
–Mirame a los ojos y decime que tenemos un acuerdo.
–Bueno…
Nos dimos la mano y se fue. Por extraño que parezca, no sólo él sino también sus amigos respetaron ese acuerdo improvisado.
Los años se llevaron las disputas territoriales al mismo limbo de antimateria al que fueron a parar los músculos y la cabellera dorada de Cachavacha, el Uno a Uno, los compact disc y nuestros sueños de hacer cosas importantes algún día. No he vuelto a ver a los amigos de aquella época pero sí a Cachavacha. A veces, en la calle. Nos saludamos con un asentimiento de cabeza y la calva le brilla como si también saludara. Me hubiera gustado contar cómo hice de tripas corazón y yo solo vencí a una bruja mala. Pero no fue así. En la vida real nada funciona así.

 

Compartir en WhatsAppCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Noticias relacionadas

Murió Roxana Amed, una de las grandes voces del jazz argentino
Cultura

De luto. Murió Roxana Amed, una de las grandes voces del jazz argentino

26 de octubre de 2026
La Feria del Libro tendrá un nuevo espacio para 42 editoriales independientes
Cultura

Como homenaje. La Feria del Libro tendrá un nuevo espacio para 42 editoriales independientes

26 de octubre de 2026
El Coro Polifónico Delfino Quirici abre un concurso para cubrir un cargo
Cultura

Río Cuarto. El Coro Polifónico Delfino Quirici abre un concurso para cubrir un cargo

26 de octubre de 2026
La Noche de las Bibliotecas tendrá música, lecturas y visitas guiadas
Cultura

Cuándo y dónde se hará. La Noche de las Bibliotecas tendrá música, lecturas y visitas guiadas

25 de octubre de 2026
Beneficios Hoy Día Sorteo Harlem en Quality

Noticias más leídas

Renato Iván Tabella, captado por una cámara de seguridad, según la investigación.

Femicidio. Crimen de Daniela Villalba: Quinteros reveló cómo cayó el acusado en CABA

PorRedacción HDC
26 de octubre de 2026
0

Difunden recorrido del papa León XIV por las calles de Córdoba

Visita histórica. Difunden recorrido del papa León XIV por las calles de Córdoba

PorRedacción HDC
25 de octubre de 2026
0

Juvenil

De Deán Funes a los Juegos Olímpicos. La historia del juvenil cordobés que cumplirá su sueño con Los Pumitas

PorAlan Valdez - Especial
26 de octubre de 2026
0

Daniela Villalba de 29 años fue encontrada sin vida en Cofico

Investigación. Una valija con sangre condujo al hallazgo de una joven muerta en barrio Cofico

PorRedacción HDC
25 de octubre de 2026
0

Caso Márquez y Asociados: dictaron prisión preventiva para otros cuatro imputados

Son 13 detenidos. Caso Márquez y Asociados: dictaron prisión preventiva para otros cuatro imputados

PorRedacción HDC
26 de octubre de 2026
0

Últimas destacadas

Economía y Negocios

Getnet y el mapa de cobros en Argentina: digitalización, avance del QR y agentes de IA

13 minutos atrás
Hoy Mundo

Las claves y los desafíos del triunfo inédito de Lula da Silva

30 minutos atrás
Fútbol

Harry Kane ganó el Balón de Oro 2026 y Messi finalizó quinto: todos los ganadores

31 minutos atrás
Nacional

El Gobierno intenta apurar las negociaciones por el Presupuesto 2027

42 minutos atrás
+ Seguí a Hoy Día Córdoba en Google News Google News
Hoy Día Córdoba

Medio de comunicación de la ciudad de Córdoba, Argentina. Periodismo con agenda propia.

Secciones

  • Agrietados
  • Ambiente
  • Análisis
  • Análisis internacional
  • Automovilismo
  • Autos y motos
  • Azar
  • Basquet
  • Boxeo
  • Ciencia
  • Club de la Porota
  • Columnistas
  • Córdoba
  • Cuaderno de bitácora
  • Cuentos de Verano
  • Cultura
  • Cultura y tecnología
  • Deportes
  • Economía y Negocios
  • El centinela ciego
  • El Imperdible
  • El ojo de Horus
  • El Transeúnte Insomne
  • En las redes
  • Espectáculos
  • Estilo y Bienestar
  • Finanzas
  • Fútbol
  • Gastronomía
  • Gente
  • Golf
  • Hablemos un poco
  • Hacia la tierra sin mal
  • Hockey
  • Hoy Comunidad
  • Hoy Córdoba
  • Hoy Día Clip
  • Hoy Mundo
  • Hoy País
  • Humor
  • Información
  • Información General
  • Mascotas
  • Nacional
  • Negocios y empresas
  • Política
  • Política Cordobesa
  • Rugby
  • Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tapa del día
  • Tecnología
  • Tenis
  • Turismo
  • Un pedante en delantal
  • Voley

Institucional

  • Inicio
  • Staff
  • Edición Impresa
  • Registro Gratuito al News
  • Suscripción al Diario Papel
  • Juegos
  • Sorteos
  • Política de privacidad
  • Contacto
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 1997-2026 - Hoy Día Córdoba - Todos los derechos reservados. Desarrolla: Daskalos.

¡Bienvenido de nuevo!

Iniciar sesión con Google
ó

Inicie sesión en su cuenta a continuación

¿Contraseña olvidada? Registrarse

Crear cuenta

Registrarse con Google
ó

Complete los siguientes campos para registrarse

Campos obligatorios. Iniciar sesión

Recupera tu contraseña

Ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer su contraseña.

Iniciar sesión
¡Leé nuestra última edición impresa!
Tu Email*
¡Recibí la edición papel en tu casa!
Tu Email*
Sin resultados
Ver todos los resultados
Registrate al news
  • Visita del Papa
  • Hoy Córdoba
  • Ambiente
  • Análisis
  • Autos y motos
  • Azar
  • Ciencia
  • Columnistas
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía y Negocios
  • Espectáculos
  • Estilo y Bienestar
  • Gastronomía
  • Gente
  • Hoy Comunidad
  • Hoy Día Clip
  • Hoy Mundo
  • Hoy País
  • Humor
  • Mascotas
  • Política
  • Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Turismo
  • Edición Impresa
  • Hoy Día Podcasts
  • Hoy Día Juegos
  • Iniciar Sesión
  • Registrarse

© 1997-2026 - Hoy Día Córdoba - Todos los derechos reservados. Desarrolla: Daskalos.