Es probable que gran parte de las personas jóvenes que ven el debate de Gran Hermano no sepan que ese señor que discute sobre las actitudes de los integrantes de la casa, Ceferino Reato, lejos de ser un panelista más es periodista, analista, politólogo, psicólogo y escritor de una docena de libros que abordan la historia argentina reciente con su particular visión periodística.
Lo acontecido en la década del 70 en Argentina ha sido revisitado por parte de Reato en varias de sus obras.
El más reciente de sus libros, sin embargo, hace foco en otro decenio que marcó a fuego la historia de nuestro país: los 90.
En los albores del gobierno de Carlos Menem, que comenzó en 1989, se produjo un hecho que provocó un rechazo masivo en la opinión pública y así lo resalta Ceferino en la conversación que mantuvimos. Más del 70% de los argentinos estaban en contra de lo que estaba a punto de firmar el presidente: el indulto a los militares genocidas y a quienes formaron parte y lideraron grupos guerrilleros.
Desde allí surge Pax Menemista, la obra que Reato presentará en Córdoba el viernes 13 de marzo en Quade del Córdoba Shopping.
Sobre la génesis de este libro Ceferino admite que se sintió interpelado por el próximo aniversario del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976: “Se cumplen 50 años. ¿Qué puedo aportar? Después de las entrevistas a Videla y a otros militares, la verdad que me parece que estaba todo ahí en mi libro Disposición Final, pero quise llegar a la fecha desde otra perspectiva: la de los indultos de Menem. Siempre me pareció una historia mal contada que ya era hora de revisitar, precisamente por la circunstancia donde un líder muy popular y carismático toma decisiones que van a contrapelo de lo que piensa la mayoría de la gente. El 70% de la gente en diciembre de 1990 seguía en contra de los indultos, y el 80% específicamente en contra del perdón presidencial a Firmenich, que era el jefe de Montoneros y estaba preso por el secuestro de los hermanos Born y el asesinato de dos personas durante el secuestro. ¿Por qué un líder tan popular toma esa decisión? ¿Qué lo lleva a eso en un contexto tan caótico?”, comienza recordando.
HDC: ¿Y cómo describís ese contexto?
Ceferino Reato: En 1989 comienza la primera tanda de los indultos que se completa en diciembre de 1990. El primer año, 1989 había comenzado con un ataque guerrillero en La Tablada, luego hubo una explosión hiperinflacionaria, saqueos, gana Menem las elecciones, asume con un adelanto de cinco meses y da un giro drástico hacia una economía neoliberal desde el primer día. Menem establece la idea de los indultos, pero también la repatriación de los restos de Rosas, se hace amigo del almirante Rojas —símbolo del antiperonismo— y permite el monumento a los caídos en Malvinas en Retiro. Investigué cuánto había de oportunismo en esos gestos de «reconciliación» y encontré cosas nuevas: la decisión de indultar a militares y guerrilleros la toma una vez que lo convencen los ex-Montoneros. Yo creía, por el relato kirchnerista, que los indultos habían sido exigidos por los militares por la relación de Menem con los carapintada, pero fueron los ex-Montoneros los que lo convencen de que Argentina había vivido una «guerra civil intermitente» que requería una solución política. Quien me lo revela es quien negoció los indultos en nombre de Firmenich: Mario Montoto, hoy empresario en seguridad, pero en aquel momento apoderado y mano derecha de Firmenich.
HDC: ¿Tuviste una conversación profunda con Montoto?
Ceferino Reato: Sí, tres entrevistas, porque yo siempre hago más de una por las dudas. Creo que en la primera los entrevistados se cuidan bien; después, cuando reviso las conversaciones, puedo tener mejores preguntas y además, me gano su confianza. Muchos decían: «No, bueno, el oro montonero», que también existe, porque en aquel momento Menem, en la interna peronista del año 88, corría de atrás frente a Cafiero. Tenía muy poco dinero y relaciones fuertes, y se encuentra con Montoneros porque Cafiero los desechaba. La gente estaba de acuerdo con el gesto de Alfonsín de enjuiciar a unos y otros; sabíamos bien lo que habían hecho los militares y no se estaba de acuerdo con las guerrillas, que habían sido derrotadas. Lo que pasa es que las rebeliones carapintadas no habían podido ser reprimidas y el ejército estaba dividido. Los carapintada jugaban a favor de Menem.
HDC: Y estaba el contexto económico además…
Ceferino Reato: Me interesa el personaje de Menem por lo ferozmente pragmático y carismático, porque en medio de ese caos, en 1989, hubo casi 5.000% de inflación. Pero 5.000 de verdad, ¿no? Realmente un caos. Y a pesar de todo, él mantuvo su imagen positiva alrededor del 70 u 80%. Ocupaba la plana de los diarios todos los días: jugaba al fútbol con Maradona, con la selección de básquet, corría en el autódromo, bailaba samba en el Luna Park y salía con varias vedettes, o al menos eran los rumores. Se peleaba con su esposa y había muchas peleas en el menemismo. También había ya denuncias de irregularidades, de corrupción, en fin. Todo eso era un inmenso caldo que me interesó también describir.
HDC: ¿Te parece un aporte interesante para quienes hoy escuchan hablar de la vuelta de los 90?
Ceferino Reato: Sí, ver qué fueron los 90. Siempre escribo periodismo histórico sobre la realidad. Las escuelas de la violencia política de los 70 no han desaparecido. Pero además, Milei de alguna manera encarna al menemismo; él mismo se ha postulado como un gobierno inspirado en Menem. Me interesa ver las diferencias y los parecidos, leyendo todo esto desde el presente.
HDC: ¿Qué te preguntan quienes hoy tienen 25 o 30 años, que claramente esto lo vivieron a través de nuestros relatos?
Ceferino Reato: Con el tema de la imagen y de TikTok, Menem es una figura muy conocida, además por la serie. Preguntan mucho sobre él, sobre los militares y las guerrillas, porque les parecen historias de un pasado muy lejano y de otro país. Todo lo que hicieron militares y guerrillas, sin equipararlos, pero hubo y hay víctimas todavía. Hoy la luz, por la fuerza del gobierno y la reacción frente al kirchnerismo, está puesta también del lado de las víctimas de las guerrillas. Hay un nuevo tiempo; un gobierno de derecha frente al anterior de izquierda, y el eje está en otro lado, pero siempre es la violencia política. En el fondo, yo creo que el interrogante de los jóvenes es cómo esta gente ha podido matarse tanto, y creo que tiene que ver también con el tema del odio, ¿viste?, que yo pongo en el libro una frase creada en 1910 por Joaquín V. González. Él dice: «Este país está atravesado por una ley desde su fundación y es la ley del odio». No basta con que un político venza a otro, sino que hay que eliminar y humillar.
HDC: Eso te iba a preguntar finalmente: ¿cuánto hay respecto del discurso de odio tan presente en la actualidad?
Ceferino Reato: Entre Menem y Milei hay una gran diferencia: uno es un líder conciliador y seductor; Milei creo que es un producto del discurso del odio, como lo fue el kirchnerismo en su momento. Lo hemos visto el domingo pasado sin necesidad electoral. Es un país al que le gusta odiar; los liderazgos son así y son votados, por lo tanto algo debe haber.
HDC: Venís a Córdoba la semana próxima. ¿Cómo son normalmente tus presentaciones de libros?
Ceferino Reato: He ido cambiando; trato de que sea una charla descontracturada con el presentador y el público para no hacerlo aburrido y ser más creativo.









