El arte de finales del siglo XIX y la ingeniería lúdica del siglo XXI acaban de encontrar un punto de encuentro. LEGO anunció el lanzamiento de su nuevo set inspirado en «Puente sobre un estanque de nenúfares» (1889), la obra maestra de Claude Monet. No se trata de un juguete convencional, sino de una pieza de colección que marca el debut del impresionismo en el catálogo de la marca.
Un desafío a la geometría
Traducir el estilo de Monet, basado en la luz efímera y la pincelada suelta, al sistema rígido de bloques no fue tarea sencilla. El proyecto demandó más de un año de trabajo entre diseñadores de LEGO y curadores del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, donde se conserva el cuadro original.
Para lograr el efecto óptico del pintor, el equipo desarrolló una técnica de capas táctiles en 3D. Mediante mosaicos y placas ubicadas en distintas direcciones, el set consigue que, al observarlo a distancia, las piezas se fusionen visualmente e imiten la mezcla óptica buscada por Monet.
«Hay aspectos de la técnica impresionista que no necesariamente se prestan a ser traducidos a pequeñas piezas, pero el equipo logró adaptar la paleta de tonos con una precisión meticulosa», destacó Alison Hokanson, curadora del Met.

El arte como experiencia de bienestar
Más allá del objeto decorativo, el lanzamiento se suma a la tendencia de construcción consciente, ya que armar más de 3.000 piezas propone un momento de pausa y desconexión de la rutina digital.
El set llegará al mercado el 4 de marzo e incluye un folleto educativo sobre la vida de Monet y la historia detrás de sus más de 250 pinturas de nenúfares.
El modelo se integra a la línea LEGO Art, que ya recreó obras de Van Gogh, Hokusai y Leonardo da Vinci.

Con esta iniciativa, el museo neoyorquino impulsa nuevas formas de acercar el arte al público, permitiendo que una de las escenas más serenas del impresionismo cobre vida pieza por pieza en hogares de todo el mundo.









