Una caja clara, baja y alargada, asegurada apenas por un hilo sisal, espera sobre la mesa. No se trata de un libro en el sentido convencional, sino de un receptáculo de suciedad, telarañas y fragmentos que parecen haber sido encontrados antes que escritos. En su interior, la literatura se manifiesta a través de papeles manuscritos, textos mecanografiados, fotografías veladas y restos de insectos muertos, configurando un dispositivo que exige una lectura bajo sospecha. Bajo este fundamento de extrañeza material, se presenta SAY NO VOX, la obra de Flor Monfort y Natalia Monasterolo que inaugura la colección maniAk@ del sello Triángulo Editorial.
El origen de la pieza se sostiene en lo que sus creadoras denominan una ficción de hallazgo. De acuerdo con el relato que reconstruye la editorial, el año pasado, en medio de un contexto de ajustes institucionales y durante la mudanza de oficinas de la Biblioteca Nacional, un grupo de operarios descubrió una pequeña caja oculta detrás de un armario. Al ser inspeccionada, la amalgama de documentos reveló una naturaleza inquietante: algunos papeles estaban redactados en una lengua desconocida, mientras que otros mantenían una escritura administrativa y pulcra, casi como un intento de neutralizar la rareza del resto del material. Aunque las autoridades de la institución restaron importancia al descubrimiento, los trabajadores acudieron a expertos que concluyeron que se trataba de un archivo compuesto en distintas épocas por personas que, sin conocerse, perseguían un propósito común.
Sin embargo, el misterio de SAY NO VOX se torna físico a partir de las consecuencias que sufrieron quienes manipularon el contenedor original. Durante los meses posteriores al descubrimiento, los operarios manifestaron problemas de salud y algunos debieron ser hospitalizados. Si bien circuló la versión de la existencia de un virus, las causas nunca fueron investigadas de manera oficial y el contacto con la caja fue interrumpido drásticamente. Lo que hoy se presenta es el residuo de aquel conjunto documental, un objeto que traslada la experiencia de lectura hacia una zona de peligro real. Debido a esta supuesta carga contaminante, la obra incluye indicaciones precisas: “Por precaución, utilice guantes de látex y doble barbijo”. Además, se suma la consigna tajante: “Ante la duda, no lea”.

Este carácter define también el nacimiento de la colección maniAk@, dirigida por la propia Monasterolo, que se posiciona en los márgenes de la producción literaria actual. El manifiesto que inaugura el catálogo es elocuente respecto a su postura estética al afirmar que “A estos textos les cabe el diagnóstico, pero no confían en los psicofármacos. Optan por la escritura como medicina, y se ríen de la palabra medicina y se burlan de los diagnósticos. No hay manera de agruparlos en géneros. No hay forma de solucionar la dispersión. No hay objetualidad única que les quepa”. En sintonía con esto, la colección busca cobijar textos que exploren la rotura y la irreverencia, convirtiendo a la literatura en una zona de desvío y una revolución de carácter provisorio.
En cuanto al despliegue visual de la obra, el diseño de Juan Alonzo resulta fundamental, ya que la materialidad y la estética de archivo no funcionan como meros ornamentos, sino como parte del dispositivo poético. La paleta de colores en gris y azul cianotipo, el troquelado de la caja y la disposición de los fragmentos mecanografiados construyen una pieza que, según la editorial, exige ser leída también con las manos. Este enfoque es coherente con la filosofía de Triángulo Editorial, dirigida por Paula Gastaldi, que apuesta por libros que no solo se imprimen, sino que construyen escenas y nuevas formas de circulación en la intersección entre el pensamiento, el archivo y la experimentación material.

Por otro lado, las trayectorias de las autoras aportan capas de lectura que nutren esta perspectiva interdisciplinaria. Flor Monfort, nacida en Buenos Aires, es periodista en Página/12 y filósofa, con una sólida producción en poesía y narrativa que incluye títulos como Luna Plutón, Quiero estar con vos y Las rusas. Asimismo, ha incursionado en el teatro con la producción de la obra Precoz, de Ariana Harwicz. En diálogo con este perfil, Natalia Monasterolo, oriunda de Río Tercero, suma su experiencia como doctora en Derecho y magíster en Bioética, habiendo explorado previamente el formato de libro-objeto con Mecanismo de Zaturazión y dirigido proyectos polifónicos como Cavernicomios.
Durante el encuentro previsto para este sábado a las 19 en La Hojarasca (Gral. Alvear 423), se realizará lo que la organización define como una apertura de archivo, donde la lectura convivirá con una puesta escénica y performática alrededor de los textos. La escritora y gestora Marianela Jiménez oficiará de presentadora y entrevistará a las autoras para desentramar los detalles de este archivo que no busca clasificar ni tranquilizar, sino insistir a través de una lengua que se vuelve extraña y posiblemente peligrosa. En definitiva, SAY NO VOX se propone como una invitación a entrar en contacto con lo que la caja todavía guarda, recordando que, a veces, la literatura puede ser un contagio del que no se sale indemne.









