El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, confirmó ayer que Santiago de Chile será sede de la final de la Copa Libertadores de América entre River y Flamengo, a pesar de la grave crisis social por la que atraviesa el país trasandino. “Santiago es la sede para la final de la Libertadores, eso está definido. Se van a recuperar de lo que están viviendo. De hecho, el partido va a ser un tremendo éxito”, afirmó en declaraciones formuladas a AM 1080 de Paraguay.
Por su parte, la Conmebol informó a través de un comunicado oficial que el miércoles 30 de noviembre se pondrán a la venta 25.000 entradas, que serán distribuidas de maneras iguales entre cada institución.
Final feliz
El empleado de seguridad de una empresa que había sido echado por abrazarse con jugadores de River después del partido frente a Boca en La Bombonera recibió una propuesta para incorporarse a la compañía de vigilancia que trabaja con el club de Núñez, del cual es hincha. La noticia fue confirmada por el propio Néstor Gabriel Portillo, el empleado despedido: “Me llamaron para una entrevista. Yo necesito el trabajo. Imaginate que para mí sería un sueño estar en el Monumental”.









