Talleres empató 0-0 frente a Independiente en el estadio Mario Alberto Kempes, en un partido que dejó preocupación por el rendimiento del equipo y un desenlace cargado de tensión. El VAR anuló un gol del conjunto de Avellaneda en los minutos finales y, tras el encuentro, Omar De Felippe analizó el presente del Matador, reconoció las dificultades futbolísticas y ratificó que continuará al frente del plantel.
El entrenador no esquivó la autocrítica al evaluar lo sucedido durante el segundo tiempo. “Hay que seguir con lo que tenemos. Desde los 15 minutos del segundo tiempo el equipo se cayó”, sostuvo en conferencia de prensa. Incluso, admitió que la intervención arbitral resultó determinante para conservar el empate: “Hoy nos salvó el VAR, si no perdíamos 1-0”.
El resultado prolongó las dificultades de Talleres en el Torneo Clausura, en una campaña en la que necesita sumar para mejorar su situación en la tabla y sostener sus aspiraciones de cara a la próxima temporada. De Felippe reconoció que el panorama deportivo es complicado y remarcó que la prioridad debe estar puesta en conseguir puntos.
“Hoy no tenemos forma de entrar a una copa. Primero hay que sumar puntos, porque si no el torneo que viene la cosa va a ser distinta. Como sea, hay que sumar”, señaló el técnico, que puso el foco en la necesidad de cambiar la dinámica del equipo en las fechas que restan.
De Felippe descartó dar un paso al costado
Uno de los momentos centrales de la conferencia llegó cuando le consultaron por su continuidad. En medio de los cuestionamientos por los resultados y el rendimiento del equipo, el entrenador fue contundente y descartó la posibilidad de renunciar.
“No soy tan cagón para irme. No me voy a cansar. Es momento de bancar los trapos, el sol en algún momento va a salir para nosotros”, afirmó De Felippe, con un mensaje dirigido a sostener el trabajo en un momento adverso.
El técnico insistió en que el camino para revertir la situación pasa por concentrarse en el funcionamiento futbolístico y evitar que los factores externos desvíen la atención del plantel. En ese sentido, consideró que el grupo debe enfocarse en resolver los problemas que aparecen durante los partidos.
“Hay que preocuparse por lo que pasa adentro de la cancha”, expresó, y agregó que “lo de afuera viene solo”.
Con ese mensaje, De Felippe buscó transmitir respaldo al plantel y sostener la confianza en medio de una etapa en la que Talleres necesita respuestas futbolísticas. El empate ante Independiente dejó un punto, pero también volvió a exponer las dificultades de un equipo obligado a mejorar para cerrar el campeonato de la mejor manera posible.
Boca, el próximo desafío
El calendario no le dará demasiado margen al conjunto albiazul para procesar lo ocurrido en el Kempes. Talleres visitará a Boca Juniors el viernes 16 de octubre, por la fecha 13 del Torneo Clausura, en un compromiso exigente para un equipo que necesita recuperar regularidad y sumar fuera de casa.
El duelo ante el Xeneize será una nueva prueba para el ciclo de De Felippe, que ratificó su intención de continuar y apuesta a que el equipo encuentre respuestas dentro del campo de juego. En la recta final del torneo, cada punto tendrá un peso importante para las aspiraciones del Matador.









