El presidente de Racing de Nueva Italia, Manuel Pérez, cargó contra el grupo de barras que protagonizó incidentes y obligó a interrumpir momentáneamente la victoria de su equipo frente a Los Andes, el último lunes en el estadio Miguel Sancho. El dirigente denunció que el conflicto responde a un sector minúsculo que pretende defender intereses económicos y destacó el contundente apoyo del resto de los socios hacia su gestión.
En diálogo con el programa Futbolémico de Radio Showsport, el mandatario albiceleste expuso la gravedad de la situación vivida en las tribunas. “Está claro que los hinchas están en contra de estos 30 o 40 imbéciles que entraron a suspender el partido, cosa que yo no vi en mi vida que quieran suspender un partido cuando el equipo era una tromba”, manifestó Pérez, quien detalló que los violentos “tiraron cuatro carnets y hielo”.
En contraposición al accionar de los barras, el titular de la Academia de Nueva Italia valoró el respaldo de la verdadera parcialidad académica. “Los más de 3000 hinchas apoyaron al club y a la gestión”, aseguró, para luego sentenciar: “Racing es familia y está unido, excepto estos 40 parásitos que han quedado de lado. No hay división“.
“Pasaron la línea del respeto”
Para Pérez, el origen del conflicto radica en la firmeza de la actual comisión directiva. “Esto es propio de querer mantener a los tres o cuatro tipos que viven del club con algunos negocios, como pasa en cualquier lado”, indicó el dirigente. Además, reveló que el punto de inflexión en la relación con este grupo se produjo cuando “pasaron la línea del respeto al escudo”, asegurando que desde ese momento “no hay vuelta atrás”.
De cara al próximo compromiso del equipo, que visitará al líder Ferro el sábado a las 17 horas, el presidente remarcó que la dirigencia no cederá ante las presiones y que continuará aplicando el derecho de admisión a quienes originaron los incidentes. “Ayer entraron a demostrar que son dañinos con el club, que son mala gente”, concluyó.









