Por Alan Agustín valdez.
Ricardo Zielinski se convirtió nuevamente en el entrenador de Belgrano, cumpliendo con uno de los regresos más esperados en el fútbol argentino. Es que el “Ruso” fue el “padre de la bestia”, aquel Belgrano que venció a River en la Promoción del 2011 y lo mandó a la B Nacional. Ya en primera, el DT comandó al conjunto de barrio Alberdi al plano internacional por primera vez en su historia.
Quien también fue partícipe de aquellos años dorados para el Celeste fue Juan Carlos Olave, siendo referente y capitán, y quien además forjó una gran relación con Zielinski. “Primero que nada, alegría y confianza. La llegada del Ruso genera una atmósfera diferente a la que se estaba viviendo en Belgrano, lo cual seguramente le va a dar tranquilidad a los jugadores. Sumado al triunfo ante Aldosivi el martes, fue un arranque auspicioso para un proceso nuevo, sobre todo porque llega un entrenador que ha marcado el corazón de los piratas”, dijo el ex arquero en diálogo con HOY DÍA CÓRDOBA.
Luego, Olave dijo que se había comunicado con el entrenador días antes de ser oficializado, aprovechando su buena relación: “Estuvimos charlando un rato, me llamó el día domingo. Siempre hemos tenido comunicación desde que se fue, así que seguramente nos juntaremos en algún momento a tomar un café y seguir con una relación que se dio de técnico a jugador y que, gracias a Dios, también con su cuerpo técnico entero, con Alfonso Medoni, con el “Bicho” Flota… La relación ha perdurado en el tiempo y eso habla de las personas más allá de la profesión”.
El arribo de Zielinski se dio tras un flojo comienzo en el Torneo Apertura, donde tras cuatro fechas sin victorias, la comisión directiva decidió cortar el ciclo que había comenzado al mando de Walter Erviti. Al ser consultado sobre esta decisión, Olave dijo: “No soy quien para coincidir o no, ellos están en la toma de decisiones. Se optó por una filosofía que era la de Walter y seguir una línea como la que tenía Juan Cruz Real. Las cosas no salieron como se esperaba y se tomó la decisión de volver a las fuentes, que es lo que siempre nos ha dado resultado. Me parece, como digo siempre, que el que toma decisiones corre el riesgo de equivocarse, y no es algo que tenga que ser para caerle o pegarle, porque en el fútbol el error es parte de todo y generalmente hay más errores que aciertos. Creo que también es inteligente rectificar cuando uno cree que hay que tomar un camino y si se equivoca poder tomar otro”.
Olave evitó opinar sobre la filosofía de juego de Erviti, pero sí hizo hincapié en la importancia de “no perder identidad”: “No tengo posición con lo de Erviti porque es un entrenador como yo y él tiene su propia filosofía. A Erviti lo van a buscar y lógicamente a cualquier entrenador le entusiasma dirigir un equipo como Belgrano. Después, Belgrano tiene cosas diferentes y adaptar esa filosofía lleva mucho más tiempo del que tuvo. Como suelo decir, la evolución nuestra en cuanto a algunos aspectos del juego hay que buscarla, pero sin perder nuestra identidad y sin perder nuestra esencia, y eso lleva tiempo. Entonces no es que esté de acuerdo o no porque no estoy en el lugar de decidir, y los que deciden seguramente habrán analizado el porqué de la contratación de Erviti. Cuando las cosas no salen, como dije antes, hay que rectificar y me parece que es acertado aceptar que uno se equivoca, porque es la manera de crecer y de evolucionar”.
A continuación, ‘Juanca’ hizo mención a su etapa como mánager en el Pirata y a lo complicado que es salir a buscar un director técnico. “Es una de las tareas más complicadas porque no hay demasiados entrenadores que te garanticen y a veces tenés que hacer apuestas. Por eso yo digo que a veces las apuestas las tenés que hacer con gente tuya, que conozca muy bien la idiosincrasia y la identidad de tu institución. A veces el mercado no te lo ofrece y tenés que salir y elegir algunos entrenadores que a lo mejor no tienen tanto recorrido. Por eso digo que siempre hay que preparar gente propia para afrontar estos momentos así, cuando no conseguís el entrenador que vos pretendes”.

Luego, el ex arquero habló de la diferencia entre los roles fuera de las canchas. “Soy dirigente de Las Palmas y es bravo, es un rol difícil, con poco reconocimiento y con mucho laburo, mucha gestión y muchísimas responsabilidades. En Belgrano fui mánager, y fue un rol que no me gustó porque siempre estás en el centro de la discusión, los aciertos no se ven, porque se ven solo con los resultados, y los desaciertos se ven muchísimo. Además, muchas veces no tomas las decisiones que te competen porque también está la injerencia de los dirigentes”.
Sobre si se vé entrenando a Belgrano en un futuro, declaró: “La verdad es que no lo sé. Sí sé que es mi sueño y es mi objetivo como entrenador y el objetivo de todo el cuerpo técnico, pero la verdad es que no sé si va a suceder. Ojalá que algún día se pueda dar. O seguramente, porque hay que creer en esto. Seguramente en algún momento se va a dar”.
Volviendo a la actualidad del Pirata, Olave se mostró conforme con el plantel actual. “Yo creo que Begrano tiene un buen plantel, con muchas variantes de mitad de cancha hacia adelante, hasta tiene superpoblación en algunos puestos importantes, con jugadores importantes. Ante Aldosivi fue muy auspicioso el debut como titular de Tiago Cravero, que ya había hecho un gran año en la B Nacional. Y si se da la vuelta de (Santiago) Longo, creo que va a ser un aporte muy importante en la mitad de la cancha, por características que al equipo a lo mejor le faltan, y eso va a hacer que la defensa se sienta mucho más segura. Así que creo que Begrano tiene un muy buen plantel y puede salir de este momento con un par de triunfos”.
Sobre Longo, en particular, expresó que “hay que valorar ese tipo de jugadores”. “Muchas veces no se notan porque todos nos deslumbramos con el talentoso, con el de mejores condiciones técnicas y nos olvidamos del jugador táctico, del jugador que sostiene la estructura del equipo, el que le da la intensidad, el que marca la agresividad, el que marca el carácter del equipo, y muchas veces no lo valoramos como debe ser. ¿Por qué? Porque a lo mejor técnicamente no son los mejores. Pero yo estoy seguro y por haberlo vivido, que son de lo más importante en la estructura de un equipo para que el talentoso pueda desarrollar mejor su juego y arriesgar, porque sabe que está sostenido por este tipo de jugadores que muchas veces, como te dije antes, no se los valora como se debe”, dijo Juanca. Y agregó: “Contra Aldosivi viste a Belgrano con un Cravero plantado en la mitad de la cancha, donde pudo presionar más alto, donde sostenía a sus compañeros en la presión. Mariano Troilo, que a lo mejor por ahí se le pegaba, fue firme, fue duro, metió el pase filtrado del primer gol. Entonces creo que hay que destacar a ese tipo de jugadores. Ulises Sánchez le dio ritmo e intensidad a la mitad de la cancha y Santiago (Longo) era eso en Belgrano. Es un jugador con una vasta experiencia que llegó a ser capitán y que fue importantísimo en la estructura del equipo”.

Por último, Olave recordó al Ruso Zielinski con una anécdota, entre risas. “Siempre recuerdo que fue criticado cuando cuando llegó a Belgrano porque no se lo conocía demasiado. Conseguimos el ascenso y en el colectivo de vuelta, cuando ya estábamos en Córdoba, la gente buscaba reconocerlo y él iba paradito con su familia escondido detrás de todos. Lo tuvimos que sacar nosotros para que recibiera la ovación de la gente. Como mencioné antes, había sido un técnico que al principio no era muy conocido, entonces la gente criticó y después nos ayudó en ese ascenso histórico, y el tipo seguía como si nada. Habíamos conseguido algo que quedaba marcado en la historia y él, fiel a su estilo, atrás donde no lo veía nadie, con la familia, con su señora, con sus hijos, arriba del colectivo, pasando el momento nomás”.