El rugby argentino volvió a marcar el rumbo en Sudamérica. En un fin de semana de competencia en el Carlos Paz Rugby Club, los seleccionados nacionales masculino y femenino se consagraron campeones del Sudamericano de Seven, ratificaron su superioridad regional y cerraron sus respectivas participaciones sin conocer la derrota.
La doble conquista tuvo dos finales exigentes, ante los principales rivales continentales, pero con desenlaces favorables para los equipos argentinos. Los Pumas 7’s superaron 24-5 a Chile para sumar su 12° título sudamericano, mientras que Las Yaguaretés derrotaron 19-10 a Brasil y celebraron por cuarta edición consecutiva.
Con el seleccionado masculino conducido por Santiago Gómez Cora y el femenino dirigido por Nahuel García, Argentina volvió a mostrar la profundidad de sus planteles, la capacidad para resolver partidos cerrados y una marcada diferencia frente a buena parte de sus adversarios. La jornada decisiva en Villa Carlos Paz tuvo, además, el atractivo de dos definiciones frente a Chile y Brasil, los equipos que más exigieron a los campeones durante el torneo.
Los Pumas 7’s, otra vez en lo más alto del continente
El seleccionado masculino llegó a la definición con el peso de ser uno de los grandes candidatos y respondió a las expectativas. A lo largo de la competencia, combinó contundencia en los encuentros frente a rivales de menor poderío con la capacidad de sostener su nivel cuando el partido exigió mayor precisión y paciencia.
En la primera jornada, Argentina abrió su participación con una goleada por 59-0 ante Paraguay, en un encuentro en el que impuso condiciones desde el inicio y aprovechó los espacios para construir una diferencia amplia. La velocidad de sus jugadores, la recuperación de la pelota y la eficacia para resolver las situaciones de ataque marcaron el desarrollo de un partido que nunca estuvo en discusión.
El equipo de Gómez Cora encontró distintas vías para llegar al ingoal rival y repartió sus conquistas entre varios integrantes del plantel. Santino Zangara y Martiniano Arrieta, entre otros, tuvieron protagonismo en una producción ofensiva que dejó en claro las intenciones argentinas desde el comienzo del campeonato.
Luego llegó el turno de Colombia, un adversario que presentó mayores dificultades para encontrar espacios. Los Pumas 7’s se impusieron por 24-7, con tries de Francisco Calello, Santino Zangara y Sebastián Dubuc, quien apoyó en dos oportunidades. Aunque el conjunto colombiano consiguió descontar y mostró una mayor resistencia, Argentina mantuvo el control y aseguró su segundo triunfo.
En la rama femenina, el seleccionado también había completado una primera jornada sin derrotas, con victorias amplias ante República Dominicana, Guatemala y Paraguay. Así, ambos equipos argentinos llegaron al segundo día con la posibilidad concreta de pelear por los títulos y terminaron transformando esa expectativa en una doble celebración.
Un cierre de fase exigente ante Uruguay y Chile
La segunda jornada presentó un desafío diferente para Los Pumas 7’s. En el primer encuentro de la Zona Oro, Argentina se midió con Uruguay en un partido que exigió una respuesta en los minutos finales.
El seleccionado nacional comenzó mejor y consiguió una ventaja de 12-0 con dos conquistas. Sin embargo, Los Teros 7’s descontaron antes del descanso y, ya en el complemento, alcanzaron el empate 12-12. El desarrollo se volvió más ajustado y obligó al equipo argentino a encontrar una solución para evitar que se escapara un partido que parecía encaminado.
La respuesta llegó a dos minutos del cierre. Después de una intensa avanzada cerca del ingoal uruguayo, Pedro de Haro asistió con un pase salteado a Juan Patricio Batac, quien apoyó el try decisivo para establecer el 19-12 definitivo. Batac, autor de dos conquistas, fue una de las figuras de un encuentro que puso a prueba la capacidad argentina para resolver bajo presión.
El último compromiso antes de la final fue ante Chile, rival al que el seleccionado volvió a enfrentar en el partido decisivo. En ese cruce previo, Argentina se impuso por 21-7 y aseguró su lugar en la definición.

Los Pumas 7’s golpearon en la primera mitad mediante Santino Zangara y el capitán Santiago Mare, ambos con sus respectivas conversiones, para marcharse al descanso 14-0. Chile reaccionó en el complemento y logró descontar, pero la potencia de Luciano González volvió a inclinar el encuentro a favor del conjunto argentino.
El triunfo tuvo un valor adicional: confirmó que la final tendría como protagonistas a los dos equipos que habían mostrado mayor solidez en el cierre de la competencia masculina.
La final: contundencia para cerrar el campeonato
Argentina y Chile volvieron a encontrarse en el último partido del certamen, esta vez con el título en juego. El comienzo fue parejo, con un try por lado y un marcador de 5-5 que anticipaba una definición disputada.
El equipo chileno consiguió mantenerse en partido durante los primeros minutos, pero Los Pumas 7’s empezaron a marcar diferencias antes del descanso. Santiago Vera Feld rompió la línea defensiva a pura velocidad y corrió hasta debajo de los postes, donde apoyó el try que, tras su propia conversión, dejó el resultado parcial 12-5.
La conquista le permitió a Argentina cerrar la primera mitad con una ventaja importante y afrontar el complemento con mayor tranquilidad. Apenas transcurrido un minuto de la segunda etapa, Luciano González volvió a hacer valer su potencia para ampliar la diferencia y llevar el marcador a 17-5.
Chile intentó reaccionar, pero se encontró con un conjunto argentino que manejó los tiempos y aprovechó los espacios que dejó la defensa rival. Cuando el encuentro entraba en su tramo final, Santino Zangara aceleró y superó la última resistencia chilena para apoyar el cuarto try argentino. Pedro de Haro acertó la conversión y estableció el 24-5 definitivo.
Las conquistas de Sebastián Dubuc, Vera Feld, González y Zangara sellaron una final en la que Argentina pasó de un inicio equilibrado a una superioridad clara en el marcador. La diferencia de 19 puntos reflejó la capacidad del seleccionado para imponer su juego cuando la definición lo exigió.
Con ese triunfo, Los Pumas 7’s alcanzaron su 12° título sudamericano y volvieron a quedarse con el trofeo continental. La campaña invicta, además, les permitió ratificar su condición de referencia regional en una modalidad que exige velocidad, precisión y una gran capacidad de adaptación a cada situación del partido.

Las Yaguaretés sostienen su reinado sudamericano
El seleccionado femenino también cumplió con el objetivo y volvió a demostrar que atraviesa una etapa de marcada superioridad en la región. Las Yaguaretés cerraron el campeonato sin derrotas y conquistaron su cuarto título sudamericano consecutivo, luego de imponerse en la final ante Brasil, su principal adversario continental.
El recorrido argentino comenzó con una demostración de contundencia frente a República Dominicana. El equipo de Nahuel García se impuso por 62-0, con una producción ofensiva que mostró velocidad, dinámica y buenas asociaciones para quebrar la defensa rival. La diferencia se construyó a partir de un juego de manos fluido y de la capacidad para encontrar espacios durante las dos etapas.
En el segundo encuentro, Argentina volvió a marcar una distancia importante ante Guatemala. La victoria por 69-0 confirmó el poder ofensivo del seleccionado, que distribuyó sus conquistas entre varias jugadoras y mantuvo una intensidad que su rival no pudo contrarrestar.
El cierre de la primera jornada llegó ante Paraguay, con otro triunfo contundente por 36-0. Después de una primera mitad más equilibrada en el desarrollo, aunque favorable a las argentinas, Las Yaguaretés encontraron mayores espacios en el complemento y ampliaron la diferencia. Con tres victorias en igual cantidad de presentaciones, el equipo terminó el primer día con una producción que lo posicionó entre los grandes candidatos al título.
Uruguay, el último paso antes de la definición
En la segunda jornada, el seleccionado femenino necesitaba superar a Uruguay para asegurarse un lugar en la final. Argentina resolvió el compromiso con autoridad y se impuso por 39-0, en un encuentro que tuvo una progresión constante de conquistas.
Yamila González abrió el marcador a partir de una jugada colectiva, mientras que Paula Pedrozo amplió la ventaja con una acción por el sector corto. Antes del descanso, Sofía González completó otra buena secuencia ofensiva para establecer el 15-0.
En el complemento, Las Yaguaretés mantuvieron el dominio. Antonella Reding apareció con su velocidad para apoyar una nueva conquista y Cristal Escalante amplió la diferencia. La producción ofensiva se completó con dos tries de Mariel Velay, que aportó las últimas anotaciones de una victoria sin sobresaltos.
El resultado no solo aseguró la clasificación, sino que volvió a poner en evidencia la solidez de un equipo que supo combinar contundencia ofensiva con una defensa capaz de neutralizar los intentos de reacción de sus rivales.
Con el pasaje a la final confirmado, el desafío era mayor: enfrente estaría Brasil, un adversario con el que comparte el protagonismo del rugby femenino sudamericano y que también había completado una fase de grupos perfecta, con cuatro triunfos en igual cantidad de presentaciones.
La final ante Brasil: reacción, eficacia y un nuevo título
La definición entre Argentina y Brasil tuvo un comienzo intenso. Las Yaras golpearon primero mediante un try de Giovanna Barth, pero la respuesta argentina no tardó en llegar. Candela Delgado rompió la defensa brasileña con una acción de velocidad y apoyó debajo de los postes, mientras que Sofía González acertó la conversión para poner a Las Yaguaretés arriba por 7-5.
El seleccionado nacional consiguió dar vuelta el desarrollo y tomó una ventaja que resultaría decisiva. A la salida de un scrum, Talía Rodich encontró el espacio por la punta, superó a su marca y llegó al ingoal para estirar la diferencia a 12-5.
En tiempo cumplido de la primera etapa, Argentina volvió a aprovechar una infracción de Brasil. Sofía González puso rápidamente la pelota en juego y encontró a Antonella Reding, que apareció a pura velocidad para apoyar el tercer try argentino. La conversión de Candela Delgado dejó el marcador 19-5 antes del descanso.
La ventaja de 14 puntos le dio margen al conjunto de García, aunque el partido todavía exigía concentración. Durante el complemento, Brasil tuvo la posesión y buscó reducir la diferencia, pero se encontró con una defensa argentina que respondió ante cada intento y sostuvo la ventaja durante buena parte del período.
El descuento brasileño llegó a dos minutos del cierre, cuando Gabriela Lima apoyó sobre la bandera para establecer el 19-10. Sin embargo, el seleccionado argentino mantuvo el control en el tramo final y evitó que su rival pudiera acercarse todavía más.
El pitazo definitivo desató el festejo de Las Yaguaretés, que volvieron a superar a Brasil en una final y confirmaron su dominio en la competencia continental. Los tries de Delgado, Rodich y Reding fueron determinantes para construir una victoria que combinó eficacia ofensiva en el primer tiempo y firmeza defensiva en el segundo.
La consagración significó el cuarto campeonato sudamericano consecutivo para el seleccionado femenino, una racha que ratifica la continuidad de un proyecto competitivo y la capacidad del equipo para sostenerse en lo más alto de la región.

Carlos Paz, escenario de una nueva doble celebración argentina
El Sudamericano de Seven dejó un balance contundente para el rugby argentino. Los dos seleccionados se consagraron invictos, superaron a sus principales rivales en las finales y extendieron sus respectivos ciclos de protagonismo continental.
En el masculino, el título número 12 volvió a poner de manifiesto la jerarquía de Los Pumas 7’s, que encontraron respuestas en distintos jugadores y supieron resolver tanto partidos ajustados, como el que disputaron ante Uruguay, como una final que terminó dominando frente a Chile.
En el femenino, Las Yaguaretés prolongaron una racha de cuatro consagraciones consecutivas, con una campaña de gran producción ofensiva y un triunfo decisivo ante Brasil, rival al que lograron superar en el partido por el campeonato.
La competencia también tuvo un valor especial para Córdoba, que recibió el certamen en las instalaciones del Carlos Paz Rugby Club y fue escenario de un fin de semana en el que el rugby argentino volvió a exhibir su fortaleza en el Seven.
La doble consagración dejó una conclusión clara: Argentina continúa siendo la principal potencia del rugby Seven sudamericano. Con dos seleccionados que respondieron en los momentos decisivos y campañas sin derrotas, el país volvió a quedarse con ambos trofeos y a confirmar su lugar de referencia en el continente.









