La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) informó ayer que la producción industrial de las pequeñas y medianas empresas (pymes) cayó 8,4% en marzo frente al mismo mes del año pasado. No obstante, el Índice de Producción Industrial Pyme (Ipip) subió 12,1% respecto de febrero, aunque por cuestiones estacionales (marzo tiene más días y suele ser un mes de mayor actividad). De esta manera, de acuerdo a los resultados de la última encuesta de la Came, la producción industrial acumuló una contracción de 7,8% en el primer trimestre del año respecto del mismo período de 2018.
De los todos rubros que revela periódicamente la Came, sólo dos registraron subas. Uno fue “Fabricación de productos eléctrico-mecánicos, informática y manufacturas varias”, con un crecimiento de 3,1% frente a marzo del año pasado. El segundo, llamado “Papel, cartón, edición e impresión”, registró con un incremento de 3% interanual.
Sin embargo, el resto de los sectores cerró en rojo: “Material de transporte” (-18,2%), “Productos minerales no metálicos” (-13,7%), “Calzado y marroquinería” (-13,5%), “Productos de caucho y plástico” (-12,9%), “Productos de metal, maquinaria y equipo” (-10,9%), “Productos de madera y muebles” (-10,6%), “Productos textiles y prendas de vestir” (-9,6%), “Alimentos y bebidas” (-5,6%), y “Productos químicos” (-6%).
Nuevamente, uno de los reclamos más importantes del sector empresario fue la altísima tasa de interés que el gobierno nacional utiliza para intentar contener la suba del dólar. El presidente de la Cámara Argentina de Innovación Textil y Afines (Caita), Ernesto del Burgo, manifestó la importancia de “atender el tema financiero actual donde las altas tasas de interés están absorbiendo la rentabilidad del empresario”. Respecto del rubro que le compete, el empresario aseguró que “el sector textil es el primero que desciende cuando hay una crisis y el primero que asciende cuando empieza la recuperación”. Sin embargo, todavía atraviesa “una situación de crisis”, añadió.
Además de la tasa de interés, el empresariado reclamó la reactivación del mercado interno, la estabilización de la economía, y la disminución de la presión fiscal. Finalmente, generó preocupación las perspectivas futuras. Sólo un 24,4% de los encuestados sostuvo que la recuperación económica tendrá lugar a lo largo este año. El resto no lo sabe o lo vislumbra recién posible a partir de 2020.









