El Gobierno decidió postergar la actualización de un impuesto que debía aplicar se a los combustibles con el objetivo de intentar desacelerar un poco el ritmo de la suba de precios, al menos hasta las elecciones .
Se trata del impuesto sobre los combustibles líquidos (ICL), que se ajusta trimestralmente por inflación. Estaba previsto que este año se actualizara en marzo, junio, septiembre y diciembre.
Por la decisión, que saldrá publicada en los próximos días en el Boletín Oficial, esta vez se actualizará en julio. La Secretaría de Energía calcula un «ahorro del 1,5% en la suba de combustibles».
Desde la secretaría que dirige Gustavo Lopetegui confirmaron que la postergación busca reducir el impacto momentáneo que pueda tener el impuesto en el precio de la nafta, pero que transcurrido este período, el gravamen volverá a actualizarse normalmente.
Las petroleras habían anunciado el lunes que trasladarían ese incremento a los surtidores, por lo que las estaciones de servicio de Córdoba se preparaban para una remarcación que arrancará en el 3% desde el próximo fin de semana.









