El Banco Mundial, organismo multilateral de crédito, cuestionó el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego al advertir sobre su costo fiscal y su impacto en el desarrollo productivo.
El planteo surge de un informe sobre políticas industriales en América Latina, donde el organismo analizó el caso argentino y señaló limitaciones en el diseño y en los resultados del esquema vigente desde 1972.
Evaluación del organismo
Según el documento, el régimen implica un costo superior a US$1.000 millones anuales, sin que ello se traduzca en mejoras significativas en términos de productividad o innovación.
El informe también indica que el esquema presenta incentivos que no siempre promueven la eficiencia, y que su continuidad en el tiempo dificulta evaluar resultados y realizar ajustes.
Objetivos y funcionamiento
El régimen fue creado con el objetivo de impulsar el desarrollo económico, fomentar el empleo y promover el poblamiento en una región de baja densidad.
Para ello, se establecieron beneficios fiscales y aduaneros que permitieron la radicación de industrias, principalmente en el sector electrónico.
Debate sobre su alcance
El análisis del Banco Mundial reabre el debate sobre la efectividad de las políticas de promoción industrial y el equilibrio entre incentivos fiscales y desarrollo productivo.
En este marco, distintas miradas destacan tanto el rol del régimen en la generación de empleo y actividad en la provincia, como los cuestionamientos vinculados a su costo y sostenibilidad.
El informe se conoce en un contexto en el que el Gobierno impulsa una revisión del gasto público y de los esquemas de subsidios, lo que vuelve a poner en discusión el futuro de este tipo de políticas.
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