El costo de vida volvió a mostrar presión sobre los ingresos. La canasta básica alimentaria (CBA) registró en enero un aumento de 5,8%, el mayor salto en casi un año, mientras que la canasta básica total (CBT) avanzó 3,9%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Con estos valores, una familia tipo necesitó $1.360.299 para no ser pobre y al menos $623.990 para no caer en la indigencia.
El dato llegó pocos días después de la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que marcó una inflación de 2,9% mensual en enero. El aumento de los alimentos fue más del doble que la inflación general y golpeó el poder adquisitivo.
Impacto directo en pobreza e indigencia
El informe oficial detalló que un adulto solo necesitó $440.226 para no ser pobre y $201.939 para no ser indigente. En términos interanuales, la CBA acumuló un alza de 37,6% y la CBT de 31,6%.
La dinámica de las canastas viene mostrando una aceleración desde fines de 2025. En diciembre, la canasta alimentaria había registrado dos subas consecutivas de 4,1%, anticipando el salto de enero.
El economista Claudio Caprarulo, director de la consultora Analytica, explicó que el dato no sorprendió al mercado. «No es una sorpresa, la división que más subió el mes pasado en el IPC fue alimentos y bebidas no alcohólicas, casi al 5% mensual. Principalmente por fuertes subas nuevamente en carne y también un salto importante en verduras y frutas», señaló.
Alimentos, el principal motor de la suba
La presión del rubro alimentos fue determinante para el resultado mensual. Según Caprarulo, «es un muy mal dato en vistas del impacto que tiene en los sectores de menores recursos, por caso impacta directamente en la línea de indigencia».
El salto de la canasta alimentaria refuerza el peso de los alimentos dentro del gasto familiar y marca que la desaceleración inflacionaria no se traduce de forma homogénea en todos los rubros. En especial, los bienes básicos continúan mostrando variaciones por encima del promedio general.
Un indicador clave del poder adquisitivo
La evolución de las canastas básicas funciona como referencia central para medir pobreza e indigencia en Argentina. El fuerte aumento de enero marca el nivel más elevado de los últimos meses y reabre la discusión sobre la capacidad de los ingresos para acompañar la dinámica de precios.
El resultado consolida a los alimentos como uno de los factores más sensibles del proceso inflacionario y vuelve a ubicar al costo de vida en el centro de la agenda económica.
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