El Congreso de Estados Unidos encendió señales de alerta sobre la asistencia financiera otorgada a la Argentina durante la administración de Donald Trump, presidente estadounidense, y su vínculo político con Javier Milei, presidente argentino. Un informe del Servicio de Investigación del Congreso (Congressional Research Service, CRS) advirtió que el país aún no puede garantizar la sostenibilidad de las reformas, el pago de la deuda ni su peso como socio comercial estratégico para Washington.
El documento, analiza el swap por US$20.000 millones acordado entre el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y el Banco Central de la República Argentina (BCRA), en un contexto de escasez de divisas, presión cambiaria y creciente oposición política interna.
Escasez de dólares y riesgo de deuda
Según el CRS, el principal obstáculo de la política económica argentina es la limitada disponibilidad de dólares. El informe señala que el swap se implementó cuando el peso operaba cerca del techo de la banda cambiaria y el país enfrentaba crecientes vencimientos de deuda. En ese escenario, advierte que la línea con Estados Unidos se convirtió en la principal fuente de divisas, ya que Argentina “no cuenta con un superávit comercial sólido”.
El organismo alertó que, si el Gobierno no logra sostener la política cambiaria ni cumplir con los pagos previstos, podría verse forzado a decisiones extremas, como un nuevo default o una mayor flexibilización del tipo de cambio.
FMI, reformas y antecedentes
El CRS repasó la historia de inestabilidad económica de la Argentina, marcada por nueve defaults desde 1816 y una fuerte dependencia del Fondo Monetario Internacional (FMI). Sobre la gestión de Milei, destacó las reformas promercado, el ajuste fiscal y la reducción del Estado, aunque remarcó que los resultados son mixtos y socialmente costosos.
El informe recordó que Milei impulsó una devaluación del 50% en diciembre de 2023 como terapia de choque y que accedió a un programa de asistencia del FMI por US$20.000 millones, bajo el compromiso de avanzar hacia un tipo de cambio flotante.
Apoyo político y críticas internas
El análisis subraya la sintonía personal e ideológica entre Trump y Milei, así como el respaldo público de funcionarios estadounidenses, entre ellos Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos. Desde Washington, se argumenta que una Argentina “fuerte y estable” es clave para contrarrestar la influencia de China en la región.
Sin embargo, el CRS también recoge críticas de congresistas que cuestionan el swap por desfavorecer a exportadores estadounidenses, usar fondos de contribuyentes para asistir a un país con historial de incumplimientos y condicionar procesos electorales extranjeros.
Como conclusión, el Congreso estadounidense sostiene que el futuro económico argentino sigue envuelto en un manto de duda. Aunque reconoce la baja de la inflación y el superávit fiscal, advierte que la sostenibilidad de la deuda, la estabilidad cambiaria y el respaldo político en Estados Unidos aún están lejos de estar garantizados.
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