La economía argentina habría registrado una caída de la actividad durante el segundo trimestre de 2026, según coinciden distintas consultoras privadas. Las estimaciones, aún previas a los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), reflejan una pérdida de dinamismo que ya venían mostrando los indicadores sectoriales y reavivan el debate sobre la fortaleza de la recuperación económica.
Los informes sostienen que el crecimiento observado en sectores como agro, petróleo, gas, minería y energía no alcanzó para compensar el retroceso de actividades de mayor peso en el empleo, como la industria manufacturera, la construcción, el comercio y parte de los servicios.
Las estimaciones de las consultoras
Las proyecciones privadas muestran diferencias de magnitud, aunque todas apuntan a un resultado negativo entre abril y junio.
- INVECQ estimó una caída desestacionalizada de 0,6% trimestral.
- FyMyA, la consultora dirigida por el economista Fernando Marull, proyectó un descenso cercano al 1%.
- Romano Group calculó una baja de 0,5%.
- Equilibra estimó un retroceso de 0,8%.
En conjunto, los informes resumen lo que ya habían anticipado distintos indicadores sectoriales: la economía mantiene un comportamiento desigual, con pocos sectores en expansión y varios aún afectados por la debilidad de la demanda.
Una economía de dos velocidades
El escenario confirma una recuperación heterogénea. Mientras el complejo energético, la minería y el sector agropecuario sostienen el crecimiento gracias a mayores inversiones, producción y exportaciones, otros rubros continúan mostrando dificultades.
La industria acumula dos meses de merma en la mayoría de sus ramas; la construcción perdió gran parte de la recuperación observada al comienzo del año; el comercio muestra una mejora limitada y el mercado interno todavía no logra consolidarse.
Para las consultoras, esta diferencia explica por qué el crecimiento de algunos sectores estratégicos todavía no logra trasladarse al conjunto de la economía.
Por debajo del pico de febrero de 2025
El diagnóstico también coincide con el último informe del Centro de Investigaciones sobre el Ciclo Económico, elaborado por las Bolsas de Comercio de Rosario y Santa Fe.
Su Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG) registró en junio una baja mensual de 0,1% y acumula dos meses consecutivos de retrocesos.
Aunque el indicador permanece levemente por encima de diciembre de 2025, el nivel de actividad continúa siendo inferior al alcanzado en febrero de 2025, el último pico del ciclo económico.
Los especialistas remarcan que el primer semestre cerró con saldo positivo respecto del cierre del año pasado, pero el impulso perdió fuerza desde mayo.
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¿Se encamina la economía hacia una nueva recesión?
El informe evita afirmar que el país ya ingresó formalmente en una recesión. No existe una definición única aceptada internacionalmente y la identificación suele depender de distintos criterios técnicos.
Sin embargo, el ICA-ARG señala que, de mantenerse esta dinámica, el actual ciclo podría convertirse en la novena recesión que atraviesa la economía argentina desde 1994.
El estudio recuerda que la más extensa comenzó en 1998 y se prolongó hasta 2002, mientras que otra de las más largas se inició a fines de 2017 y se profundizó durante la pandemia de Covid-19. La última comenzó en 2022 y se extendió hasta marzo de 2024.
Los sectores que explican la desaceleración
Entre los diez indicadores que integran el ICA-ARG, solo uno mostró un crecimiento mensual significativo en junio: el avance de las labores agrícolas, con una mejora de 4,1%, impulsada por la cosecha de soja y maíz.
También registraron leves avances:
- Importaciones de bienes: +0,8%.
- Ventas minoristas: +0,5%.
- Remuneración bruta del empleo privado formal: +0,01%.
En contraste, los principales retrocesos fueron:
- Construcción: -3,6%.
- Recaudación nacional: -2,6%.
En la comparación interanual el panorama sigue siendo débil. El patentamiento de vehículos cayó 15,3%, mientras que la recaudación nacional retrocedió 4,9% y tanto la construcción como las ventas minoristas mostraron bajas de 2,2%.
Consumo y empleo, con recuperación incompleta
El informe observa algunas señales positivas en el consumo masivo, especialmente en supermercados y autoservicios mayoristas, aunque todavía insuficientes para hablar de una recuperación consolidada.
En paralelo, el empleo privado formal muestra una estabilización después de varios meses de caída, pero todavía sin una expansión sostenida, mientras que los salarios formales continúan exhibiendo un deterioro en términos reales.
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Qué puede mostrar el dato oficial
Las consultoras coinciden en que el segundo trimestre habría marcado un freno en la recuperación económica iniciada durante 2025. Ahora el foco estará puesto en los próximos datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que publicará el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que permitirán confirmar si la desaceleración fue transitoria o si comenzó un nuevo período de contracción.
Más allá del resultado puntual, los analistas destacan que la principal característica de la economía sigue siendo la fuerte disparidad entre sectores, con un reducido grupo de actividades vinculado a las exportaciones que continúa creciendo y un amplio conjunto de rubros orientados al mercado interno que todavía no logra recuperar los niveles previos.









