El frigorífico Pico, emblemático establecimiento pampeano creador de la hamburguesa Paty, suspendió a 450 trabajadores en medio de una profunda crisis financiera y operativa. La empresa atribuyó la medida a la caída del consumo interno y a una fuerte retracción de las exportaciones, que impactaron de lleno en la industria cárnica.
La firma acumula deudas superiores a los $30.000 millones y redujo su nivel de actividad de manera drástica: pasó de faenar cerca de 600 cabezas de ganado vacuno por día a apenas 50, una radiografía del deterioro del negocio.
Durante 2025, las exportaciones de carne registraron una baja interanual del 7,3%, con un retroceso más marcado en los envíos a China, principal destino del producto argentino, que cayeron un 12,3%. Dado que Pico dependía en buena medida del comercio exterior, la merma afectó directamente sus ingresos.
La paralización de la planta encendió la alarma en Trenel, localidad pampeana donde el frigorífico es uno de los principales motores económicos. El impacto se extiende a productores, transportistas y comercios vinculados a la cadena cárnica.
El intendente de Trenel, Horacio Lorenzo, jefe comunal de la localidad, aseguró que la empresa adeuda varios meses de pagos a productores de la zona y de la vecina Eduardo Castex, lo que genera un efecto dominó sobre la economía regional.
En un intento por aliviar la situación, la compañía informó que abonará $500.000 correspondientes al mes en curso y garantizará la entrega semanal de carne a los empleados suspendidos.
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