El Fondo Monetario Internacional (FMI) continúa sin definir el desembolso de US$1.000 millones previsto para la Argentina, en el marco del acuerdo vigente. Aunque el organismo evitó precisiones sobre los plazos, destacó algunos avances del programa económico, en particular la acumulación de reservas y la capacidad de respuesta ante el contexto internacional.
Desde el organismo señalaron que la economía argentina mostró “resiliencia frente a shocks externos”, en referencia al impacto de factores globales como la volatilidad financiera y el encarecimiento del crédito. En ese sentido, también valoraron la política de compra de divisas impulsada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) como un elemento clave para fortalecer la estabilidad macroeconómica.
Demoras en la revisión
Pese a estas señales positivas, el FMI no confirmó cuándo se concretará la próxima revisión técnica, paso necesario para habilitar el giro de fondos. La indefinición introduce incertidumbre en el frente financiero, ya que el desembolso forma parte del esquema de financiamiento previsto por el Gobierno.
Fuentes del organismo indicaron que el análisis del programa continúa en curso y que se mantienen las conversaciones con las autoridades argentinas. Sin embargo, evitaron dar fechas concretas, lo que en la práctica implica una postergación del desembolso.
Señales mixtas
El escenario refleja una combinación de factores. Por un lado, el FMI reconoce avances en variables clave como el orden fiscal y la acumulación de reservas. Por otro, mantiene cautela respecto de la sostenibilidad del programa y la evolución de la economía en el corto plazo.
En este contexto, la estrategia oficial busca sostener el respaldo del organismo mientras avanza en la estabilización de las principales variables. La continuidad del acuerdo con el FMI es considerada central para garantizar el acceso a financiamiento y consolidar la confianza de los mercados.
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