El Gobierno profundizó en agosto la política de contención del gasto y registró una caída real cercana al 10% interanual, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). El gasto primario devengado alcanzó los $11,26 billones y se redujo 9,96% en términos reales, bajo el supuesto de una inflación mensual de 1,6%.
El resultado fue prácticamente coincidente con la estimación de la consultora Analytica, que calculó una baja de 10,3% real interanual. Según esta última medición, se trató de la mayor contracción desde noviembre de 2025 y el sexto mes de los primeros ocho de 2026 en el que el gasto mostró una caída real.
La diferencia entre ambas mediciones no modifica el diagnóstico: el gasto público volvió a funcionar como uno de los principales instrumentos para sostener el equilibrio de las cuentas públicas, en un escenario de ingresos tributarios con menor dinamismo.
Provincias y municipios, entre los más afectados
Las transferencias a provincias y municipios concentraron uno de los principales recortes. De acuerdo con IARAF, los fondos devengados para esos destinos disminuyeron 81,87% real interanual en agosto y acumularon una baja de 63,74% durante los primeros ocho meses del año.
Analytica registró una caída aún mayor, de 86,1% real interanual, aunque su medición excluyendo las transferencias a hospitales SAMIC ubicó el retroceso en 81,8%.
El recorte también alcanzó a las ayudas sociales y asignaciones familiares, que según IARAF cayeron 19,34% real durante agosto. Las jubilaciones y pensiones, en tanto, disminuyeron 10,01% interanual real, aunque en el acumulado enero-agosto mostraron un incremento de 0,84%.
La medición de Analytica mostró caídas más pronunciadas en algunas partidas específicas. Los programas sociales retrocedieron 40,6% real, mientras que las pensiones no contributivas bajaron 76,7%.
Los subsidios fueron una de las excepciones
El ajuste no alcanzó a todas las partidas. Los subsidios económicos estuvieron entre los componentes que aumentaron en términos reales.
Según IARAF, las denominadas otras transferencias al sector privado —que incluyen los subsidios económicos— crecieron 11,75% real interanual en agosto y acumularon una suba de 31,48% en los primeros ocho meses.
Analytica, por su parte, calculó que los subsidios económicos aumentaron 10% real en el acumulado del año, impulsados principalmente por los destinados al sector energético, que crecieron 26,4%. En cambio, los subsidios al transporte acumularon una caída de 23,3%.
La obra pública también mostró un comportamiento diferente durante agosto. Según Analytica, aumentó 60,9% real interanual, aunque el resultado estuvo explicado principalmente por una baja base de comparación.
El ajuste se mantiene como ancla fiscal
Con los datos de agosto, el Gobierno mantiene la estrategia de priorizar la reducción del gasto para preservar el resultado fiscal, aun frente a una recaudación que perdió dinamismo.
El dato adquiere relevancia porque el objetivo fiscal continúa siendo una de las principales condiciones del programa económico. Para 2026, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estableció una meta de resultado primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI).
Así, mientras algunas partidas registran aumentos, las transferencias a provincias, los programas sociales y otros componentes del gasto explican buena parte de la contracción, en un esquema en el que el control de las erogaciones continúa siendo el principal sostén de las cuentas públicas.
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