El presidente Javier Milei disertó este miércoles en el foro “Vientos de cambio”, organizado por la Fundación Libertad y Progreso en el hotel Sheraton de Retiro, y por primera realizó una autocrítica al aseverar que “si nosotros no mostramos resultados, se hace difícil acompañar”, aunque aclaró que “confía en los argentinos” y se mostró confiado en lograr la reelección en 2027.
Las palabras de Milei
“Si nosotros no mostramos resultados, se hace difícil acompañar”, admitió el jefe de Estado al referirse a respaldo electoral de cara al próximo año, donde remarcó que la ciudadanía necesita “constatar mejoras reales” para volver a acompañarlo en las urnas, aunque insistió en la necesidad de redoblar “la batalla cultural”.
Es que, pese a las autocríticas, se mostró optimista: “Cuando en octubre le volvamos a ganar, con el mismo resultado de la última elección, pasaríamos a tener mayoría en Diputados y a estar a dos de la mayoría en el Senado. Yo confío en los argentinos y creo que vamos a ganar”, enfatizó el mandatario.
Énfasis en la batalla cultural
“Se necesita la batalla cultural, se necesita el músculo político y la gestión al momento de llegar al poder, porque si no tenemos resultados, también estamos en problemas”, agregó Milei, quien insistió que “uno de los desafíos más grandes al que uno se enfrenta es que tiene que llevar las ideas a las elecciones y lograr resultados, sabiendo que además nosotros no jugamos con toda la caja de herramientas. Y yo no reniego de eso, me siento orgulloso de no jugar con toda la caja de herramientas, porque parte de esa caja es moralmente despreciable. Nosotros no vamos a violentar el derecho a la vida, la libertad ni la propiedad privada”, enfatizó.
“Si no ganamos, es porque como sociedad estamos decidiendo suicidarnos”, advirtió además y consideró que lo que “más trabajo demanda” es convencer a la sociedad de “ser libre”. “Parece mentira, pero la parte más difícil es el de abrazar las ideas de la libertad”, afirmó.
Sin cambios en los principios
“Muchas personas, a la luz del año electoral que se viene, y lo hacen con buena intención, queriendo que se asegure la reelección, piden flexibilizar la política monetaria y fiscal”, agregó el jefe de Estado, quien aclaró que “la respuesta es: nosotros no vamos a hacer eso, no vamos a flexibilizar. Nuestra política fiscal no se negocia, y tampoco la monetaria, porque no vamos a parar hasta terminar de derrotar la inflación”, recalcó.
“Al populismo no se le gana haciendo populismo. No hay sustituto para las buenas políticas, para hacer lo moralmente correcto”, agregó el jefe de Estado, quien aseguró que “las buenas políticas no se negocian” y prometió que el Gobierno mantendrá la disciplina sin recurrir a herramientas “moralmente despreciables”.
El panorama regional
Durante su exposición, Milei repasó la evolución del mapa político regional y celebró que el continente esté abandonando las opciones de izquierda. “En octubre de 2020 el continente estaba casi todo pintado de rojo y hoy ya somos muchos países pintados de azul”, señaló, al tiempo que proyectó una victoria de la derecha en Brasil.
Balance positivo
Al hacer un balance de su propia administración, el Presidente ponderó la desaceleración de la inflación y la baja de la pobreza.
No obstante, volvió a ofrecer números dudosos. Por ejemplo, aseguró que de cumplirse las proyecciones de su gestión, el Producto Bruto Interno (PBI) registrará una suba acumulada del 17% durante su primer mandato: “No solo estaríamos subiendo en términos de PIB per cápita, sino que estaríamos casi triplicando el crecimiento de la OCDE. Vénganme a decir ahora que no sé hacer crecer una economía”, desafió.
En cuanto a la situación social, argumentó que, tras el sinceramiento inicial de precios que llevó el indicador de pobreza al 53% semestral, la cifra se redujo sensiblemente: “Hoy este número es 28 %; esto quiere decir que sacamos a 14 millones de personas de la pobreza”, enfatizó.
También, contrapuso la reducción del empleo estatal con la tracción del mercado laboral libre, al señalar que se redujeron “más de 70.000 empleados públicos” mientras que “el sector privado generó más de 600.000 puestos de trabajo”.
“¿Ustedes se imaginan cómo se estaría hablando ahora si todos estos logros fueran hechos por el peronismo? Hoy, por lo menos el 50% de las calles argentinas llevarían mi nombre. Pero claro, no soy peronista”, agregó.
Críticas a los medios
Finalmente, Milei apuntó contra los medios de comunicación y los profesionales del sector, a quienes acusó de apostar al fracaso del programa gubernamental. “A pesar de los sucios y corruptos periodistas que apuestan al fracaso de la Argentina, les estamos ganando por goleada. Mientras ellos sigan diciendo sus mentiras, nosotros vamos a seguir repitiendo la verdad”, concluyó.









