La industria argentina comenzó el año con niveles muy bajos de utilización de su capacidad productiva. En enero, el sector manufacturero utilizó apenas el 53,6% de su capacidad instalada, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el registro más bajo para un inicio de año desde 2002.
El indicador mide qué porcentaje del potencial productivo de las plantas industriales está siendo utilizado y es considerado una referencia clave para evaluar el nivel de actividad del sector.
Actividad fabril debilitada
Los datos reflejan una industria que sigue operando con amplios márgenes ociosos, en un contexto marcado por la caída del consumo y el menor dinamismo de algunos sectores productivos.
Incluso en el cierre de 2025 el indicador ya mostraba señales de debilidad: la utilización de la capacidad instalada se ubicó en 53,8% en diciembre, por debajo del 56,7% registrado en el mismo mes del año anterior.
Sectores con menor utilización
Dentro del entramado industrial, varias ramas operan muy por debajo del promedio, especialmente aquellas vinculadas al consumo y a la producción de bienes durables.
Rubros como textiles, metalmecánica y automotriz se ubican entre los más afectados por la caída en la actividad, mientras que otros sectores logran sostener niveles algo más elevados de utilización.
El indicador de capacidad instalada es seguido de cerca por economistas y empresarios porque anticipa cambios en el ciclo económico: cuando las plantas operan con niveles bajos, suele reflejar menor producción y menor inversión en el sector industrial.
En este escenario, los datos del INDEC muestran que la industria no logra recuperar plenamente su nivel de actividad, con fábricas que continúan trabajando muy por debajo de su potencial.









