La decisión del Gobierno nacional de postergar la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) volvió a colocar a la política estadística en el centro del debate económico y político, con críticas de economistas, reclamos parlamentarios y alertas desde el mercado.
El cambio metodológico, basado en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, estaba previsto para comenzar a aplicarse en enero de 2026, pero finalmente fue suspendido y se mantuvo el índice con base 2004.
La postura de Lavagna
En su última intervención pública antes de dejar la conducción del organismo, Marco Lavagna, ex director del INDEC, sostuvo que la actualización metodológica no iba a generar una variación significativa en el dato final de inflación. “El índice final no va a cambiar mucho. No hay una diferencia estadística significativa”, afirmó en una entrevista con Newsweek Argentina.
Lavagna explicó que los cambios habían sido anunciados con anticipación para evitar suspicacias y remarcó que el momento de aplicación respondía a criterios técnicos. También defendió la autonomía del organismo, pese a su dependencia del Ministerio de Economía, y destacó que durante su gestión no recibió presiones para modificar la metodología.
Críticas desde el ámbito económico
La decisión oficial fue cuestionada por economistas. Juan Luis Bour, presidente de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), calificó la postergación como un “error de política económica” y minimizó el impacto real del debate metodológico sobre la inflación.
Según Bour, aun con el nuevo índice, la inflación anual proyectada se ubicaría en niveles similares, aunque advirtió que el uso del tipo de cambio como ancla inflacionaria está agotado y que persisten desequilibrios como el atraso cambiario y la debilidad de las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Reclamo político en el Congreso
El tema también escaló al plano legislativo. Un grupo de diputados nacionales de Unión por la Patria presentó un proyecto de resolución para interpelar al ministro de Economía, Luis Caputo, al actual director del INDEC, Pedro Lines, y convocar al propio Lavagna para que expliquen los motivos de la postergación del nuevo IPC.
La iniciativa fue encabezada por Nicolás Trotta, quien advirtió que el uso de un índice desactualizado puede conducir a diagnósticos erróneos y afectar la medición de salarios, jubilaciones, pobreza, contratos y deuda pública.
Impacto en expectativas y mercado
Para analistas financieros, la discusión trasciende lo técnico. El IPC es una variable central para la indexación de bonos, la negociación salarial y la formación de expectativas. En ese contexto, la continuidad de una canasta basada en patrones de consumo de más de dos décadas reavivó dudas sobre la calidad del dato oficial y su capacidad para reflejar la estructura actual del gasto de los hogares.
Un economista cuestionó la demora en actualizar el índice de inflación y señaló atraso del dólar









