La llegada de la misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) a Buenos Aires coincidió con un movimiento relevante en las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Este mismo día, el país afrontó un vencimiento por US$ 823 millones con el organismo y las reservas perforaron los US$ 45.000 millones.
Para cumplir con ese pago, el Gobierno utilizó parte de los fondos provenientes de una operación reciente con el Tesoro de Estados Unidos, que implicó la venta de Derechos Especiales de Giro (DEG). A través de ese mecanismo, Washington transfirió el equivalente a US$ 808 millones a la Argentina, permitiendo cubrir compromisos sin que el impacto recaiga plenamente sobre las arcas del Central.
En paralelo, el BCRA logró comprar US$ 126 millones en el mercado cambiario, la cifra diaria más alta en casi tres semanas, lo que amortiguó parcialmente el efecto del pago.
Revisión de metas y foco en reservas
La delegación del FMI está encabezada por Luis Cubeddu, director adjunto del Departamento del Hemisferio Occidental, y Bikas Joshi, jefe de misión para la Argentina. La visita forma parte de la segunda revisión del programa vigente por US$ 20.000 millones, en el marco del Servicio Ampliado del Fondo aprobado en 2025 y la consulta del Artículo IV.
Entre los puntos centrales del análisis aparecen la acumulación de reservas, la política cambiaria, la inflación y el avance de las reformas comprometidas. El desempeño de las reservas internacionales netas es uno de los aspectos más sensibles, ya que el desvío respecto de la meta abre la discusión sobre un eventual waiver para habilitar el próximo desembolso.
La agenda incluye reuniones con el ministro de Economía, Luis Caputo, y con el presidente del BCRA, Santiago Bausili, en un contexto atravesado además por la discusión en torno a la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Polémica por la ropa: el traje que usa Caputo cuesta hasta el doble que uno en Argentina









