Las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre su vestimenta reavivaron el debate por los precios textiles. El funcionario aseguró que utiliza prendas de la firma española Massimo Dutti, a la que definió como “relativamente buena y barata”, y que suele comprar ropa en el exterior.
La marca pertenece al grupo Inditex, el mismo conglomerado dueño de Zara, que sí tiene presencia en centros comerciales argentinos. La comparación entre ambas etiquetas del mismo fabricante expone diferencias significativas de precios.
La brecha dentro del mismo grupo textil
Un relevamiento de valores muestra que un conjunto formal de Massimo Dutti —saco y pantalón— puede costar cerca de $1.000.000, con sacos que oscilan entre 420 y 690 euros y pantalones de hasta 220 euros.
En contraste, en Zara Argentina, la opción local del mismo grupo empresario, los precios son considerablemente menores:
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Traje 100% lana: blazer $419.990 y pantalón $205.990. Total: $625.980.
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Traje slim fit: saco $289.990 y pantalón $149.990. Total: $439.980.
La referencia en dólares
Según el sitio oficial de Massimo Dutti, un traje completo oscila entre US$337 y US$470, mientras que los sacos van de US$199 a US$299. Convertidos al tipo de cambio oficial del Banco Nación, esos valores equivalen a entre $493.000 y $775.000 para el traje, y entre $291.000 y $438.000 para el saco.
Al comparar con marcas nacionales, un saco de Giesso cuesta entre $273.000 y $697.000, mientras que en Macowens los valores se ubican entre $199.990 y $219.990, por debajo de los precios de la etiqueta europea.
El debate por los precios textiles
Días antes, Caputo había afirmado que nunca compró ropa en la Argentina porque “era un robo” y sostuvo que el sector textil fue “protegido durante muchos años”, lo que, según su mirada, encareció los productos para los consumidores.
La comparación entre marcas del mismo grupo internacional, precios locales y valores en dólares volvió a poner en discusión la estructura de costos, la carga impositiva y la protección arancelaria de la industria textil en el país.
El consumo de indumentaria no repunta y Caputo volvió a poner el foco en los precios









