La calificadora internacional Standard & Poor’s Global Ratings (S&P) mejoró este miércoles la calificación crediticia soberana de Argentina al elevar sus notas de largo y corto plazo, tanto en moneda local como extranjera, de ‘CCC+/C’ a ‘B-/B’.
La decisión también incluyó una mejora en la evaluación de transferencia y convertibilidad a ‘B’, además de elevar las calificaciones de emisión de bonos en moneda local y extranjera a ‘B-’. La perspectiva para las calificaciones de largo plazo se mantuvo estable.
Tras conocerse la decisión, el ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la medida a través de sus redes sociales y destacó que Argentina recibió una nueva mejora en su calificación crediticia, en línea con los avances que observa el Gobierno en materia fiscal y financiera.

Qué destacó la calificadora
En su informe, S&P señaló que la disminución de las vulnerabilidades económicas y la mejora gradual de la liquidez externa están sentando las bases para una recuperación económica sostenida.
La agencia consideró que los continuos superávits fiscales, la desaceleración de la inflación y la reducción de los desequilibrios macroeconómicos fortalecieron la capacidad del país para afrontar sus compromisos financieros y mejorar el acceso a fuentes de financiamiento.
Además, sostuvo que el Gobierno logró avanzar con reformas económicas que podrían favorecer un mayor crecimiento y una progresiva formalización de la economía.
Perspectivas para los próximos años
La calificadora explicó que la perspectiva estable refleja la expectativa de que el Gobierno mantendrá su programa de disciplina fiscal y que el Banco Central continuará fortaleciendo las reservas internacionales.
Según el informe, estos factores permitirían sostener el crecimiento económico y continuar reduciendo la inflación en los próximos años.
S&P proyectó un crecimiento de la economía argentina del 2,7% en 2026 y una expansión cercana al 3% anual en los años siguientes, aunque advirtió que la estabilidad macroeconómica será clave para consolidar ese escenario.
No obstante, también recordó que la histórica volatilidad económica argentina y los frecuentes cambios en las políticas públicas continúan siendo factores que afectan la previsibilidad institucional.
Un nuevo respaldo para la estrategia económica
La mejora de Standard & Poor’s se suma a la decisión adoptada en mayo por Fitch Ratings, que también elevó la calificación soberana argentina de ‘CCC+’ a ‘B-’ con perspectiva estable.
Para el mercado, este tipo de decisiones representa una señal positiva sobre la capacidad de pago del país y puede contribuir a reducir la percepción de riesgo entre los inversores.
Además, una mejora en la nota crediticia acerca a Argentina a la posibilidad de recuperar gradualmente el acceso a los mercados internacionales de deuda, un objetivo que el Gobierno considera clave para consolidar la normalización financiera de la economía.
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